La importancia de llamarse Ernesto 😌

La Habana no hacía más que recordarme que  por algún motivo que no llegaba a comprender, llamarse Ernesto era una buena referencia en esta ciudad; Ernesto Cheguevara, Ernesto Hemingway , Ernesto el primer recepcionista de nuestro  hostel en la Habana y para rematar… nuestro chofer Ernesto;  el de la guayabera blanca, la pajilla y la gran sonrisa; el  que nos llevó  en su Chevrolet rosado del 53  a conocer la Habana… (yo nunca hubiera dicho “rosado”, diría rosa, pero era suyo y es él el que bautiza!  😉  )

Todo parecía ir encajando, si no fuera porque a veces la memoria también me juega malas pasadas… al final de esta lectura, descubriréis que como ya sabemos por experiencia;  las cosas no siempre son lo que parecen! 😆

Después del robo de mi cámara me había quedado sin  fotos de nuestro primer recorrido por la Habana con Ernesto , pero es cierto que a veces la vida quiere darnos una segunda oportunidad y yo iba preparada para pillarla al vuelo. Aquel día, nuestro último día en Cuba, después de todas las peripecias que nos habían sucedido en la isla y que pronto  os iré desvelando … decidí vestirme  de rosa a  juego con el coche; por si  aparecía Ernesto  y  había que hacerse otra sesión de fotos en su chevrolet 😜

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Fuimos a donde aparcan todos los clásicos, justo a un lado del  Capitolio. Mucha gente pregunta si todos los coches en Cuba son así y me gustaría aclarar que no, que también hay coches modernos, hay de todo;  incluso hemos visto algún mercedes útimo modelo por  Centro Habana. Pero llama la atención lo bien conservados que están estos modelos, en Cuba el reciclaje se ha hecho por necesidad y mientras que otros lugares fueron invadidos por la estética un tanto futurista y hortera de los 70, en Cuba la arquitectura, la decoración, los coches,  se han quedado en los 50. Es como estar delante de una postal; todos esos coches de colores, impecablemente limpios y brillando al sol. Pero solo  acercarte,  simplemente pasar por esa calle  con tu pinta de turista,  desata una terrible avalancha . Es  imposible  disimular;   los chicos que charlan  a la sombra salen  a la acera como abejas a la miel y empiezan a ofrecerte  un paseo en coche a  precios altísimos!  Como ya os he dicho con anterioridad, no sé si lo hacen a modo de juego y si cuela coló , pero  siempre me queda la sensación de que algunos cubanos se creen que  fuera de Cuba nos bañamos en dinero…

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Esta vez íbamos seguras,  a tiro fijo y sin titubeos;  buscábamos a Ernesto  así que fuimos al grano: _“No, gracias no nos interesa su oferta, estamos buscando a Ernesto. _” Yo os llevo por 40, por 30 cada una! ” (No dejaban de lanzarnos ofertas y  el precio empezaba a bajar)  _Gracias pero sólo vamos con Ernesto☺️ Nadie parecía saber quien era  Ernesto…  De entre la multitud salió el típico lo suficientemente valiente como para ponerle el cascabel al gato  y  nos dijo: _”Ernesto hoy no trabaja , pero yo os llevo por 50,  25 por cada una…”  Ya vimos que no había manera. Ernesto nos cobró menos  la primera vez y en un ataque de sinceridad, le dijimos lo que nos había cobrado. ( Esto no debería de hacerse nunca, queda totalmente desaconsejado si quieres salvaguardar el honor del generoso que ha tenido un buen detalle contigo!  😩)

No nos creyeron … y  de  repende, vimos aparecer un flamante coche rosa y a Ernesto bajándose del coche… _ “¡Hola!!! 🙂  ¡Te estábamos buscando, qué bien que llegaste!”  y le contamos lo que nos había sucedido: _”Nos han robado la cámara no tenemos ni una foto de las que hicimos contigo, y queremos que nos lleves otra vez a dar una vuelta por la Habana.” 😍

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Ernesto se sorprendió por el robo de la cámara, a nadie  le gusta que le cuenten estas cosas de su país, y menos si te dedicas al turismo…  _”Vinimos a buscarte pero nos dijeron que hoy no trabajabas…” _”Venga, vamos que os llevo…” _”¿Cuánto nos vas a cobrar?” “No hay problema; lo mismo que  la otra vez…” y nos fuimos hacia el coche con Ernesto mientras los otros nos miraban. Uno de ellos con cierta maldad le dijo: _” Así que le cobras X.  Ernesto sonrió y le dijo; _”¡Sí! ¡X Por cada una!”  y nos montamos todos en el coche con  una sonrisilla de complicidad….

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Otra vez Ernesto buscó unos sombreros para nosotras y luego nos preguntó con qué tipo de música queríamos viajar… y así iniciamos nuestro segundo  viaje de lujo por la Habana, a ritmo de son cubano 😎.

Barrio chino de la Habana; ahí  pudimos comprobar que Ernesto tiene su propio  guión y   suele repetirlo  😂 …_“Se llama barrio chino pero aquí no hay ni un chino a no ser que vengan de turismo…  no han dejado poner tiendas chinas”. La fábrica de tabaco, un edificio precioso de color azul… nos bajamos y fuimos  a comprar algún puro para llevar de regalo, los puros de calidad son caros aún en Cuba, sólo compré unos Cohiba para mi padre, que es de esa gente que aún aprecia un buen puro.  Luego  de nuevo a la Plaza de la Revolución ; en cada ciudad de Cuba hay una plaza de la revolución y aunque me encantó la de Santa Clara, ninguna es tan grande ni tan reconocible y famosa como la de la Habana; con  la figura de El  Che y Camilo Cienfuegos al fondo… también nos llevó al Parque Jonh Lenon;  la figura de los Beatles  es algo que se repite en varios lugares de Cuba, tampoco es de sorprender;  Cuba y la música parecen caminar de la mano. Y del Vedado, donde había una enorme cola para entrar a Copelia,  al Hotel Nacional;  donde tuvimos que esperar un buen rato para salir porque había una visita institucional de Japón y muchas medidas de seguridad…Y luego ya, al Malecón  en nuestro chevrolet  descapotable del 53 …a ritmo de son cubano; ir en descapotable siempre tiene su gracia y más aún cuando todo lo que te rodea es una preciosa imagen como de postal vintage, el viento dándonos en la cara  y  ya casi te dan  ganas de saludar como si fueras Jackeline Kenedy ( y lo haces! 😂) 

El Malecón de la Habana es el lugar de reunión de los  habaneros, es uno de esos lugares en donde pararse a mirar el infinito mientras suena la música y como dirían ellos, dan ganas de quedarse allí “Hasta que se seque el Malecón”

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Nos despedimos de Ernesto agradecidas, con un abrazo,  frente al capitolio y él nos dió una tarjeta para que en la próxima ocasión nos fuera más fácil encontrarlo… 😉 y ahí fue cuando descubrimos que llamarse Ernesto no es tan importante… ¡Ernesto no se llamaba Ernesto! 😱 Sé que tengo un serio problema con los nombres y os aseguro que para mí, va a ser muy difícil empezar a llamarle  de otra manera… pero si vais a la Habana y os apetece recorrer la ciudad en un precioso coche rosado, no lo dudéis;  preguntad por Eduardo, “nuestro Ernesto”;  poned el sombrero y las gafas de sol, elegid buena  música y acomodaros para disfrutar del maravilloso espectáculo y de todas esas vistas que nos ofrece la preciosa ciudad de La Habana… 😍

Eduardo Cubela, el mejor chofer en la habana

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Dicen que en la Habana, nunca pasa nada…😆

Nuestro tercer día en la Habana, pintaba bien. Despertarse en un hostal a miles de kilómetros de tu casa  siempre tiene su gracia, cualquier mochilero entenderá de que hablo; levantantarse en una habitación extraña, saludar a gente que todavía no conoces pero con los que terminarás compartiendo desayuno y   conversación.

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En nuestro hostal de la Habana toda las habitaciones daban a un patio lleno de plantas, por donde de vez en cuando pasaba un perrito blanco, un bebé que aprendía a caminar con al ayuda de su bisabuela y otra gente del barrio que venía de visita… la única parte que estaba cubierta, era una especie de recepción donde había una mesa grande de comedor y  una televisión…  Cuando salí de la habitación saludé a la chica que estaba en la cocina y le pedí que  nos preparara el desayuno, después me fui a dar una vuelta por el hostal en plan Dora exploradora;  subí por unas escaleras que llevaban a la terraza y allí me encontré con Antonio;  haciendo “el saludo al sol”… ¡ y eso que no tengo ni idea de yoga! pero la postura era bastante evidente… pasé casi sin que me viera y dije hola en bajito, para no molestar.

En paños menores y haciendo posturitas en la terraza, me hizo ver el grado de confianza al que Antonio había llegado en aquel hostal… luego me quedaría totalmente confirmado  cuando en el desayuno Jennifer, una de las recepcionistas, le reclamó una deuda delante de todos “Antonio, te recuerdo que tienes que pagarme una deuda” 😅  Creo que Antonio había  encontrado su casa en la Habana… como ya os dije en la  entrada anterior, Antonio era un madrileño que llevaba casi un mes  varado en aquel hostal de la Habana;  sólo había salido de allí en una ocasión;   para  conocer Viñales y algún que otro pueblo.

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La noche anterior no me habían dejado pegar ojo hasta tarde…más bien desde mi cama  había sido imposible no  escucharlos, porque  la gente se quedaba hasta tarde en el patio, charlando al fresco, y todas las habitaciones daban al patio,  así que ,sin comerlo ni beberlo, había asistido a la conversación de Antonio con un chico alemán que hablaba un español casi perfecto y con otra de las chicas del hostal;  tanto la chica cubana como el alemán decían cosas con sentido y conocimiento de causa…  el chico alemán decía que estaba tratando  de mejorar su español por la obligación impuesta por el Plan Bolonia de acreditar un segundo idioma para obtener la titulación, a lo que Antonio respondía _Pues en España no, en España eso no existe …” El chico le insistía, diciéndole que era algo común en todo el marco europeo, pero Antonio seguía insistiendo “R que R” …  Luego comenzaron una charla sobre literatura;  la chica cubana comentó que había leído el Quijote en el colegio porque era lectura obligatoria, y  que le parecía bien que pusieran libros de lectura obligatoria porque de no ser así, poca gente leería los clásicos, decía que  cada vez la gente leía menos…  A  lo que Antonio contestó  en plan  torero ” Pues yo no he leído el Quijote, ni necesito leerlo para saber que es un buen libro…” En ese momento, que  lo único que quieres es dormir, y más aún después del día que habíamos tenido…  eché pestes contra el sistema educativo español y el desastre propiciado por la ESO y luego, me quedé dormida. Digamos que después de aquello,  Antonio me había dejado un poco confundida.

Durante el desayuno pedimos recomendaciones a las chicas del hostal y fuimos ideando un plan para aquella mañana…

Caminamos desde  Centro Habana hasta la calle Obispo y nos paramos para entrar  en la librería Ateneo Cervantes. La calle Obispo es una de las calles  con más libros por metro cuadrado de Cuba; dicen que  llegó a haber ocho librerías editoriales  a finales de los años 50, muchas de ellas fundadas por españoles, entre ellos algún  exiliado republicano. Si te gustan los libros, este es tu sitio y con unos precios sin competencia! 😉

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Pasear por la Habana vieja es un auténtico placer; música por todos lados,  artistas callejeros, pintores, caricaturistas, vendedores del Granma,  de libros y de gorras… La Habana es un lugar agradable;  además de musical, Cuba es un país limpio y es muy frecuente encontrarse con cartelitos que te piden que seas respetuoso con el mobiliario público y la naturaleza…

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Entre la calle Obispo y Mercaderes  está una de las partes más animadas de la ciudad  y ahí es donde se encuentra el hotel Ambos Mundos, uno de lo lugares que nos habían recomendado. Ambos Mundos es uno de esos hoteles con encanto que a decir verdad, abundan en La Habana. En la planta baja hay un restaurante cafetería donde un pianista ameniza el local tocando un viejo piano de cola sobre el que apoya su copa…y cada elemento decorativo del hotel, bien podría formar parte de un museo. En este hotel , concretamente en su habitación 511, residió Hemingway  durante un tiempo ; dicen que fue ahí donde escribió: “Por quien doblan las campanas” y “El viejo y el mar”.

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Nos tomamos algo en la terraza del hotel , desde donde pudimos contemplar las  impresionantes vistas  de la ciudad. Luego caminamos hasta la plaza vieja ; la fábrica de la cerveza, el planetario…y acabamos formando parte de la cola para subir a la cámara oscura.

La cámara oscura para quien no lo sepa; que es justo lo que me pasaba a mí; es un instrumento óptico que permite obtener una proyección plana de una imagen externa sobre la zona interior de su superficie, desde aquí puedes ver la ciudad a tiempo real y además el guía era muy simpático... luego me enteré de que esta cámara oscura fue un regalo de la ciudad de Cádiz a la Habana.

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Después de patear toda la Habana Vieja parándonos en cada esquina …  Comenzamos nuestro regreso  al hostal  y ahí fue cuando nos encontramos  con Antonio, que nos propuso un plan diferente;  ir al cine o al teatro por 3 pesos cubanos, ese día el teatro estaba cerrado así  que nos ahorró  una toma de decisiones. Había varias salas y escogimos por unanimidad una  película sobre  la vida de un fotógrafo. (Luego descubriríamos que el día, o más bien la noche,  también estaría marcado por la fotografía!) El argumento no era demasiado complicado: Fotógrafo mujeriego e inmaduro que solo piensa en  sexo y  a ello le dedica la mayor parte de  su existencia. ¡Antonio salió del cine escandalizado! 😂 Decía que nunca había visto nada igual…  y yo que pensaba que a estas alturas, ya  estábamos de vuelta de todo  😇 . La película era subtitulada, la sala estaba bien acondicionada y había bastante gente , sobre todo gente que acudía  al cine sóla, sin duda era una buena opción para pasar la tarde al fresco.

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Cuando salimos del cine , nos fuimos a cenar a un lugar que Antonio quería enseñarnos… un restaurante próximo al Vedado donde se come muy bien y  al mejor precio de la ciudad. Además de cenar  bien y al fresco ; en un balconcito con vistas a la calle,  conocimos a un grupo de españoles que regresaban al día siguiente para España y nos contaron un poco como  había sido su experiencia de 20 días de viaje por Cuba…a nosotros todavía nos quedaba mucho que recorrer!

Al salir del  restaurante, Antonio nos preguntó si queríamos conocer un bar de ambiente que estaba muy cerca de allí, también en el Vedado y además nos dijo que no era un lugar para turistas…  por supuesto aceptamos; ya habíamos estado en la Bodeguita del Medio y a mí personalmente me había decepcionado un poco; la bodeguita del Medio es un bar pequeño donde unos músicos tocan mientras los turistas les sacan fotos con sus móviles y en el que a duras penas tienes espacio para moverte… también habíamos estado en el Floridita,   pero estaba tan abarrotado de turistas que ni siquiera nos paramos a probar sus tan afamados daiquiris,   que por cierto, dicen que a día de hoy dejan bastante que desear… El plan que nos ofrecía Antonio tenía mejor pinta y  nos fuimos a descubrir la auténtica noche Habanera a la Casa Balear;  una casa blanca de tipo villa, con dos plantas y actualmente  reconvertida en bar, en la zona del Vedado, cerca de donde está el Copelia que sale en  “Como fresa para chocolate”

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Nada más entrar en el local vimos que no  había  ninguna mesa libre,  entonces me fijé en un chico que estaba sólo ocupando una mesa y le pregunté si podíamos  acompañarlo y él aceptó sonriente… así iniciamos la conversación con Julio;  un informático que trabaja en la Universidad  de la Habana y hablamos como no, de política. Julio  nos contó sus peripecias para sobrevivir en  Cuba con un sueldo de  20 euros mensuales;  y como complementa sus ingresos arreglando ordenadores por su cuenta  y haciendo otros trabajillos para salir adelante…nos  contó  como  su madre y su abuela  acuden devotas  a la plaza de la revolución  cada vez que hay un acto político y como él ha dejado de creer en el sistema…¡Pues así es la vida! Aquí los nuevos revolucionarios, son los contrarevolucionarios; la vida es cíclica…

Tomamos mojitos, cervezas…daiquiri no, porque creo que no tenían y seguimos conversando y disfrutando de la noche, con buena música y mejor compañía. En la mesa de al lado  se sentó una pareja muy acaramelada; llegaron  dándose besos y haciéndose arrumacos, más bien parecía teatrillo o un jugueteo entre amigos,  porque juraría que él era gay… Le pedimos que nos hicieran una foto y  les pasé mi cámara, después de hacerla comentaron que salía muy bien y me pidieron que les hiciera una foto a ellos, e incluso me dieron una dirección de email para que se la enviara … nos preguntaron de donde éramos y  nos contaron que ellos eran venezolanos, estaban estudiando en la Universidad de Ciencias Médicas de la Habana y se quejaban de que en  Cuba, les  querían cobrar por todo…

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En algún momento, no sé en cual exactamente, la chica se levantó y se despidió con la mano,  él se paró a darnos besos y abrazos, demasiado amoroso y exagerado… pensé que sería el efecto del alcohol.  Al rato de abandonar el bar, noté que había desaparecido mi cámara,que llevaba en la parte de arriba del bolso, que permanecía colgado en el respaldo de la silla.  Como  es lógico, me puse loca 😲 ya no sólo porque  era una buena cámara , es que además era mi cámara de viaje y todas las fotos que había hecho hasta ese momento, incluídas las fotos del paseo en coche con Ernesto  estaban ahí… ¡había perdido aquellas “fotazas”!  Además, nuestro viaje acababa de empezar y yo ya me había quedado sin cámara 😖  Comenté lo que había pasado  al gerente del local y lo primero que hizo fue echarme  la típica regañina, que encima hace que te sientas peor _” Hay que tener cuenta de las cosas de uno” Cuando estás que te subes por las paredes y te dicen eso , te dan ganas de decir _ “¡Sí, claro!! Es que yo llevo la cámara en el bolso para  provocar a los ladrones, es normal que me la robaran!” Pero no dije nada,  acepté la regañina y le comenté mis sospechas de los chicos venezolanos, a lo que él respondió  que aquel chico no era venezolano, lo que hizo que mis sospechas fueran en aumento… decía que a ella no la conocía, pero él era  cubano! En fín! Unos profesionales 😨

Saliendo de la Casa del Balear, pasaban un par de  policías por la acera_ ¡vaya! ¡Qué raroooooo! 😆  Ya nos lo habían dicho : _ “Aquí nunca pasa nada, en la Habana hay más policías que gente!”  Mientras hablábamos con los policías,  pasó “la guagua” de Julio y tuvo que salir pitando, non sin antes darnos unos besos y su dirección de facebook… iba corriendo y despidiéndose, es la última imagen que tengo de Julio 😆 . Mientras Julio corría detrás de su autobús me dice Antonio  _”Ya verás como ahora se le cae la camara!” jajajaja ¡Por supuesto lo dijo de broma!  A esas alturas de la noche,  Julio ya era nuestro amigo de la Habana  😌

Después de hablar con los policías y contarles lo que había sucedido, entraron en la Casa Balear  y hablaron con los responsables del local, hicieron una inspección ocular y salieron a dar una vuelta alrededor de  la casa por si la habían tirado por alguna ventana, también  esperaron a que la gente fuera saliendo para revisar bolsos y mochilas.

Nos dijeron que para poner la denuncia   teníamos que ir a  la comisaría y nos llevaron en el coche patrulla,  a nuestra llegada nos recibió el subteniente Ridel. Llegado a este punto, Antonio lo que quería era irse a dormir y decía que no valía la pena denunciar, yo en cambio aún segura de que no iba a aparecer, prefería denunciar , primero como acto de responsabilidad y además porque creo que  ya le estaba cogiendo gracia a la aventura; esa loca manía de buscar la parte buena de  todo lo malo. Después de todo, te han robado y ya que te has quedado sin cámara… por lo menos aprovechemos para conocer  la comisaría de la Habana!   😎  No sé … pero a veces y  como diría Dinio “la noche me confunde!”

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Casi todos los  policías  que he visto en Cuba, incluído el subteniente Ridel,  son negros, amables y sonrientes,  en la manga de sus camisas de color kaki llevan un escudo que pone Policía Revolucionaria …  suena algo de contradictorio, esto de  ser policía y  a la vez revolucionario. 😕 El subteniente Ridel  fue muy amable,  después de presentarse diciendo que era el encargado de delitos contra extranjeros,  nos   invitó a sentarnos en unas hamacas de playa hechas de  tela de rayas al estilo marinero… la noche siempre es un buen  momento para confidencias , así que poco tardé en sentirme como en casa y le pregunté si tenían muchas denuncias en su departamento,  me contó que por lo general lo que había eran pequeños hurtos;  móviles y  aparatos electrónicos; cámaras, tablets… y también me habló de otro tipo de  denuncias de hombres extranjeros, sobre todo italianos. Denuncian  a las chicas a las que invitan a pasar la noche con ellos en el  hotel, después de que ellas le roban todo, tras echarle un somnífero en la bebida y desaparecer con sus objetos de valor.  _”¡Bien hecho!” le dije, sin  acordarme de donde estaba  y el subteniente Ridel hasta sonrió… 😯 Cada año llegan a la Habana miles de viejos verdes en busca de sexo barato con mujeres que les dan mil vueltas, y me refiero por supuesto al nivel intelectual.

 En aquella sala  sólo había una  mesa  con el contrachapado medio roto ; una silla donde se sentó Ridel y las hamacas playeras donde nos sentamos nosotros…  Fue a por un libro y  tuve que redactarle todo lo que había pasado, mientras él tomaba las notas a mano, recibí un sms, era un mensaje de la embajada… ¡No pudo ser más oportuno! Decía : España.contigo: En caso de EMERGENCIA CONSULAR llame a Embajada en La Habana (+53 52869122 Mas info web MAEC”. No salía de mi asombro y se lo leí en alto a Antonio y Maica que  permanecían sentados en sus hamacas  riéndose mientras Ridel ponía una  cara rara;    entre susto y sorpresa … ¡Pensaría que yo era un pez gordo! 😂 Hasta yo pensé por un momento :_¡Pero qué bien funciona esto! ¿Cómo se habrán enterado? (Pues nada, parece que es lo normal porque en  navidades fui al Ikea de Porto y pasó exactamente lo mismo, pero esta vez me daban dos teléfonos de la embajada de  Españal en Portugal) 😜

Ridel volvió otra vez  a preguntarme lo mismo, yo creo que con el fín de aburrirme para que desistiera  en mi intento de poner la denuncia…  luego decidió que teníamos que regresar al lugar de los hechos… y allá nos fuimos “apatrullando la ciudad”,  a darnos otro paseo por la Casa Balear que ya estaba  cerrada. Después de las comprobaciones oportunas ( que no sé exactamente cuales fueron) regresamos a la comisaría y me dijo que me citaba para el lunes… ¿ya os había hablado de burocracia cubana, verdad? ¿¡El lunes!? El día en que salíamos para Cienfuegos,  tendría que volver… ahí empecé a desistir … yo soy muy R que R;  soy de las que no renuncio, de las que llega a casa después de un viaje  y  escribe su valoración en  tripadvisor, sin perder tiempo, no se me vaya a olvidar algo. Creo que es labor de responsabilidad y si te roban, tienes que denunciar, o  luego dirán que no hay delitos! 😭 😓  Al final me sugirió  hacer una denuncia por desaparición, y otra vez tuve  que redactarle todo lo que el iba escribiendo a mano… en esa oficina, no había ordenador, ni  por supuesto internet  y aquella comisaría estaba como medio desolada… no me pareció que tuviera mucho trabajo la policía de la Habana.

Cuando acabamos con aquello y después de intercambiarnos los teléfonos, para irme informando si aparecía algo… le pedí  que nos acercaran a “casa”,  porque eran altas horas de la madrugada y no sabíamos ni donde estábamos. El subteniente Ridel,  muy amable como suelen ser los habaneros, nos dijo que no había problema  y nos acompañó hasta el aparcamiento donde había dos coches patrulla;  un policía dormía dentro del primer coche. Ridel  le tocó en la ventanilla para despertarlo y pedirle que nos llevara, pero al meterme dentro del coche noté que mi vestido se estaba mojando y dije…  _¡Cuidado, el asiento está  mojado!  _” Perdón, se quedaron   las ventanillas abiertas y se mojaron los asientos de atrás” y Ridel le pidió que nos llevara  en el otro coche, que debía de tener algún problema en el motor, porque tardó en encender. Ahí nos despedimos de Ridel,  dándole las gracias y la mano y quedando en llamarnos;  él me llamaría si tenía novedades,  pero lo cierto es que  a  día de hoy, nunca más he vuelto a saber de él… en dos ocasiones le llamé desde Cuba,  no sé si porque yo soy así de pesada o porque me hacía gracia llamar a aquella comisaría … pero siempre que llamé me cogió el teléfono otra persona, en  una ocasión me dijeron que  estaba en el almuerzo  y en la otra, que estaba fuera de la comisaría.

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Casi lo mismo  que nos pasó con Antonio… Antonio se quedó en aquel hostal de la Habana mientras nosotras seguíamos nuestro recorrido por Cuba y cuando volvimos a la Habana para pasar nuestro último par de días antes de coger el vuelo de regreso a España, Jenifer nos contó  que Antonio había vuelto a España el día antes.  Nos quedamos sin la dirección de su blog, ni su teléfono, ni una simple dirección de email.  Antonio se evaporó y sólo nos quedó de él una foto en la que aparece jugando con una niña del barrio, en Centro Habana. Hace cosa de unos días, Julio nuestro amigo habanero, me preguntó por facebook si habíamos sabido algo de “aquel muchacho”… _”¡Nada, Julio!  no hemos sabido nada más” Mayca dice que se llama Antonio Herrero, así que si alguien le conoce, que le diga que  por aquí andamos 😉

De lo que pasó después ya os iréis enterando; al día siguiente iniciamos nuestro recorrido partiendo de La Habana para Cienfuegos, y en la estación de Viazul  me encuentro con un vecino de mi pueblo!  😄… primero de Cienfuegos a Trinidad, luego a Camagüey, Santa Clara, Cayo Santa María, Viñales…

El problema de la cámara pude superarlo gracias a Mayca, que llevaba una cámara de repuesto y me la  prestó para  fotografiar el resto del  viaje. Estas fotos son mías, pero como habréis notado, no hay ni una foto de aquella noche.

  Cuando después de todo nuestro periplo de 15 días por la isla regresamos a la Habana, volvimos al hostal y el ambiente  ya había cambiado;  la magia de los hostales … nuevos viajeros y nuevas historias. Uno de mis objetivos a cumplir en esos dos días que teníamos para despedirnos de  la Habana era salir a buscar a Ernesto, para poder repetir aquellas fotos que  habían desaparecido con mi cámara … y como adelanto os diré;  que a pesar de  los contratiempos, todo es posible! 😊