¡Hampi existe! Os lo prometo.

Hampi es realmente el lugar más extraño que he visitado nunca, a veces todavía dudo de si Hampi existe o lo pusieron allí para nosotras… Ir a Hampi es como viajar a otra civilización, a otro planeta. Tuve la sensación de que los habitantes de Hampi habían vivido allí desde siempre;  que no se mueren y  aunque tú regreses allí dentro de 20 años ellos seguirán igual 😉

Hampi :)

Hampi 🙂

Aquella mañana vino Niki a buscarnos y salimos muy temprano para Hampi. Por el camino hicimos una parada para desayunar en un bar de carretera donde no había tostadas ni nada que pudiera considerarse un desayuno normal para un occidental; Nikki desayunó samosa, Mónica la pizza del día anterior y el resto;  un chai y un “churro” que es así como bautizamos a una especie de buñuelos de harina fritos y dulces que  se comen en India y saben a churro!! 🙂

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Nuestro desayuno 😀  Foto Bárbara Rodríguez

Al terminar proseguimos nuestro viaje y sentí que otra vez volvía a estar en la India… Ví como se alejaban las palmeras, los cocoteros y la frondosa vegetación de Goa para adentrarnos en el estado de Karnataka, y de nuevo estábamos en esa India que ya conocía; la  de suelo seco y amarillo con  casitas cuadradas como bloques y medio destartaladas. Cada no se cuántos kilómetros aparecía el típico mercado;  en estos cortos tramos de la carretera y al pasar el coche más despacio para no atropellar  a una vaca o una cabra , notas la mirada profunda y un poco asombrada con la que los indios miran a los occidentales, luego muchos levantan la mano y te saludan…

El suelo embarrado, vendedores de fruta y comida , bares que parecen improvisados puestos callejeros, barberías al aire libre,  hombres con la falda-pareo recogida,  muchos de ellos descalzos y niños con uniforme escolar …

Cuando te alejas del tumulto,  de nuevo prados secos y todo bastante árido. De vez en cuando niños pastores con sus ovejas y mujeres vestidas con saris  que tratan de guiar a un grupo de búfalas con un palo. Y entonces viene a tu mente esa pregunta lógica que se haría cualquiera: ¿Qué hace esta gente viviendo aquí? Cuando a sólo unos kilómetros tienen un paraíso… Soy gallega, y aunque muchas veces esté harta de lluvia, creo que no podría vivir sin el verde.¡Tengo esa necesidad de vegetación y de vida! Quizás sea por eso que una no pueda evitar pensar así…

Nosotras delante dela diosa

Así nos miraba la diosa de Hampi, con esos ojos saltones 😉

Era ya casi media mañana cuando llegamos a Hospet, la ciudad más cercana a Hampi y en poco tiempo estábamos en nuestro destino. Niki telefoneó a nuestra guest house para  que le dieran la dirección, pero no lo dejaron entrar. En Hampi no pueden entrar los coches.

Hampi es una ciudad amurallada, patrimonio de la humanidad desde 1986. Cuentan que el viajero  Abdur Razzak dijo nada más verla que la ciudad era de tal modo grandiosa que sus ojos nunca había visto nada parecido y que no tenía conocimiento de existir en el mundo lugar como éste. Yo pensé  algo parecido  🙂

Montando en elefante, Bárbara

Bárbara montando en elefante.

Montando en elefante con Mónica

Bárbara y Mónica montando en elefante .

Todass!

Todas encima del pobre elefante!! 😛

Un mes antes de llegar a Hampi habíamos encontrado una guest house con muy buena puntuación en TripAdvisor; “Rocky Guest House” y como la gente hacía tan buenos comentarios del sitio, estuve mirando como podíamos reservar y  alojarnos allí, puesto que desde la página no se podía y tampoco aparecían los precios.

Rocky Guest House

Rocky Guest House

Puse el nombre de la guest house en el buscador y hasta que encontré una dirección de correo donde escribir, no paré. Así fue como contacté con  Rocky, en realidad Rakesh, y él me contestó muy amablemente, pero  me pidió un precio un poco elevado para la India así que  no pude evitar empezar con el regateo, que en este caso fue realmente divertido…
Nunca había regateado por email,  alguna vez tenía que ser la primera!! Cada vez creo más en esta fórmula como modo de relacionarse; se establece un vínculo entre comprador y vendedor que resulta muy enriquecedor 😉
Desayunando en la terraza

Desayunando en la terraza del Rocky Guest House que tiene unas vistas increíbles del templo.

A veces por la diferencia horaria con India, le escribía un día y hasta el día siguiente no veía su respuesta. Alguna vez me olvidé de contestarle y después de dos o tres días tenía un mensaje que me preguntaba si aún estaba interesada en las habitaciones. La verdad que me resultaba divertido revisar el correo cada día y una vez vas cogiendo confianza, empiezas ya a desbarrar y a contestar al estilo de “andar por casa”…. _“venga, que somos  buena gente  y muy simpática pero no podemos pagar tanto, no somos ricas!”  y lo remataba con un “Nobody is perfect!”  😉
Rakesh es un auténtico profesional y se ofreció a  ir a buscarnos y aunque le dije que no era necesario, el mismo día que llegamos cuando le llamó Niki para encontrar la casa, nos mandó a Guiri  a recogernos a la puerta de la muralla y nos sugirió el plan perfecto para recorrer Hampi en dos días, que era justo el tiempo del que disponíamos.
Thanks Rocky!

Thanks Rocky! 🙂

Rocky es justo como me lo imaginaba; un chico simpático y muy amable que se rió un rato recordando la locura de mis emails y haciéndome pasar un poco de verguenza  😉
Después de comer, Guiri podía llevarnos a recorrer los templos y las zonas mas cercanas y  al día siguiente cruzaríamos el río en barca para subir al templo de los monos y recorrer el resto… Y así fue; con nuestro plano  y con Guiri que nos acompañaba a todos lados. A veces desaparecía, pero de repente volvía a aparecer y hasta nos guió a la comisaría de policía para firmar.
Bien, esto es otra de las muchas cosas que sorprenden en Hampi. Una vez entras en Hampi tienes que pasar por la policía a firmar y ¡allá fuimos! Y ahora viene lo verdaderamente sorprendente… La policía te enseña un libro gigante donde tienes que estampar tu firma; tienes que escribir tu nombre completo y el país de donde procedes y lo más requetesorprendente…Tienes que poner LA MARCA DE TU CÁMARA DE FOTOS!! Ni el modelo, ni nada más; sólo la marca de tu cámara de fotos. Y como te dejan allí sóla con el libro de marras; aprovechas para echarle una ojeada y ver quién ha llegado hoy a Hampi  😉
Saltando con Guiri :D

Saltando con Guiri 😀

Durante toda la tarde recorrimos sitios preciosos y aunque a ratos llovía,  estabamos entusiasmadas, no esperaba tanta grandeza, tanta majestuosidad!!!
Es increíble, tanto tesoro junto en un lugar del que nunca había odio hablar hasta que nos pusimos a buscar lugares de interés en el Sur de la India…
Con Guiri, nuestro chofer en Hampi :)

Con Guiri, nuestro chofer en Hampi 🙂

Guiri es una persona muy maja, muy hablador y muy servicial. En nuestra última parada de aquella tarde para visitar un templo, me preguntó si  nos apetecería conocer a su familia, y la verdad que yo estaba con tantas ganas de ir a un baño  y de descansar que pensé : “Ay! Qué coñazoo tener que sociabilizarr!”  (Menos mal que no pensamos en alto) jaja y menos mal que al momento, volví en mí!!  Y pensé: ¡Pero que tonta soy, dios mío!  Este hombre nos está ofreciendo la oportunidad de estar en su casa, con su familia, justo lo que me ENCANTA justo por lo que pagaría… ¡Pero qué suerte tenemossss! 😀  Y se lo comuniqué a mis compañeras; que estuvieron encantadas de ir a la casa de Guiri.
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En la casa de Guiri y Geetha, con toda su familia 😀

La casa de Guiri es pequeña; sólo tiene una habitación y la cocina, pero todo está ordenado y limpio, además su mujer encendió unas barritas de incienso nada más llegamos, para alejar los mosquitos . La sala dormitorio tiene una televisión enorme y apenas muebles. Su mujer Gueetha es una chica majísima; parece bastante más joven que él y es muy abierta y simpática. Gueetha habla inglés muy bien y  nos contó que su matrimonio había sido arreglado por la familia, y que cuando se casó tenía 17 años y mucho miedo, porque sólo había visto a Guiri una vez antes de su boda y  ahí fue cuando sacaron su bonito álbum de boda, para que lo vieramos mientras Geetha preparaba chai para tod@s. Si bien es cierto que nunca me sentí muy interesada por los albumes de boda, os  diré que este lo miré de cabo a rabo;  las bodas indias son de lo más llamativo; Geeta vestida con el sari rojo de boda, cargada de joyas y con las manos tatuadas, estaba guapísima! 🙂

Supongo que por suerte 😉 Geeta no tiene suegra y vive con Guiri y con su hijo, un niño de ocho anos. Nos contó que había tenido otro niño , pero murió al poco tiempo de  nacer porque había nacido con un problema de corazón.
En la casa de Guiri nos tomamos un chai riquísimo que nos hizo Geetha y hablamos un largo rato con ella que nos contaba como era su  día a día;  decía que como la casa era pequeña, cuando mandaba al niño al cole, limpiaba un ratito y luego veía las películas de Bollywood de las que es muy fan… También nos contó que estaba un poco harta de los monos, porque a veces le entraban por la noche en la cocina y andaban con todos los cacharros; lo dejaban todo sucio y por la mañana tenía que  limpiarlo…
Cuando llegó el niño de clase nos lo presentaron; lo saludamos y  pronto nos marchamos a ducharnos para salir a cenar al Mango tree otros de los sitios que habíamos visto en internet y que no queríamos perdernos… Allí haríamos un nuevo amigo, que luego nos iríamos encontrando más veces por el camino.
Cena en el Mango tree con Dani

Cenando en el Mango Tree con Dani

Nada más entrar en el Mango Tree oí que un chico pedía su comida en inglés con un reconocible acento español… Le pregunté si era español y me dijo que sí;  como estaba sólo le invitamos a cenar con nosotras. Dani es un guipuzcuano  que había llegado hacía casi un mes a la India. Había estado recorriendo el norte con un amigo y ahora que su amigo había tenido que regresar a España, viajaba sólo hacia el sur.
Aquel día sólo supimos que en el restaurante no había cerveza… Pero eso es bastante frecuente en India, donde no siempre puedes encontrar alcohol en los restaurantes porque les obligan a pagar tasas muy altas. Luego descubriríamos que en esa zona de Hampi, está prohibido beber alcohol. Para beber en Hampi has de cruzar el río! _Que hay que mojarse, vamos! 😉  Estábamos en zona sagrada; así que a beber agua, aunque no fuera bendita! 😉
Pero de eso nos enteraríamos al día siguiente… El día en que tuvimos que despedirnos de esa misteriosa ciudad situada en el corazón de Karnataka 🙂
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