Cienfuegos: galerías de arte y coworking

No sé que me pasa últimamente,  que cada vez que llego a un sitio nuevo ,ya le estoy buscando un título,  creo que el de Cienfuegos, llegó demasiado pronto… cuando ni siquiera sabía que  Cienfuegos ha sido siempre para los cubanos:  “La perla del Sur”.

El día que salíamos de la Habana rumbo a Cienfuegos,  nos pasaron  un par de cosas estrañas en la estación;  primero apareció de repente, un vecino de mi pueblo! 😀 y por supuesto fue él el que me reconoció, porque yo fuera de contexto no reconozco a nadie  😦 … y lo siguiente fue perder el autobús… 

Plaza José Martí

 

Puede parecer un desastre perder nuestro primer autobús, pero tampoco fue para tanto… paso un poco a contaros como va el tema de los billetes de autobús con Viazul. Los puedes comprar desde casa por internet y te piden que los imprimas , así que tú ya te crees que tienes billete,  pero luego en las estaciones Viazul no hay internet, así que te piden que llegues una hora antes de la salida, porque es ahí cuando comprueban cuantos tienen vendidos y venden el resto, bastante primitivo todo, pero se ve que les funciona.

Así que en  fuimos a la estación a hacer esa revisión de billetes, con tiempo suficiente,  y nos dieron uno nuevo para enseñarle al conductor , nos dijeron que nos sentáramos en la sala, que  ya nos avisarían, pero nadie nos avisó y el autobús se fue sin nosotras 😱 … cuando vimos que ya pasaba de la hora y no nos avisaban  volvimos a la oficina, la chica llamó al conductor, pasaban unos cinco minutos de la salida del autobús pero él le decía que ya estaba a no sé cuantos kilómetros de la estación y  ella se reía como si no le creyera…  tuvimos que esperar al siguiente;  en Cuba como en todos los países donde hace calor, la gente se toma las cosas con cierta pachorra y la verdad que es fácil de entender…

Centro de Cienfuegos

 

Los autobuses Viazul están bastante bien equipados y los conductores son amables y buenos profesionales (del resto del personal, tristemente no puedo decir lo mismo). En cuanto empiezas a alejarte de La Habana, aparece la Cuba más verde; la de las plantaciones de arroz y de caña,  la de los prados con vacas pastando al sol… y no puedes evitar pensar en Galicia, aunque de vez en cuando aparezca una palmera para recordarte que estás en  Cuba.

A mitad del trayecto con Viazul, hay siempre una parada obligatoria en  una especie de cafetería estatal donde venden bocadillos de jamón y queso, zumos naturales  y café… no hay mucha variedad en la  oferta, pero lo que venden está rico aunque el precio es algo más caro que en otros sitios. Además de comida y bebida, suele haber  libros del Ché y de Fidel, para los cubanos “Fidel Castro” es simplemente Fidel, también hay llaveros y postales donde aparecen las famosas fotos de Korda, el fotógrafo de la revolución cubana.

En Cienfuegos  habíamos reservado habitación en  Las Terrazas, nuestro primer alojamiento con una familia cubana 🙂  Cuando llegamos a la estación, nada más salir del autobús,  la gente empieza a ofrecerte taxi;  es bastante incómodo porque todos se abalanzan contra la puerta de la estación y aunque los trabajadores  les piden que esperen fuera, todos intentan conseguir clientes y ofrecerles su taxi…

Nuestra llegada a Cienfuegos

Uno de ellos al decirle la dirección de la casa,  nos pidió 3 CUCs, le ofrecimos 2 y aceptó…(demasiado rápido)…  en cuanto nos subimos al coche pasamos  la calle 47, que era la nuestra y estaba a unos 100 metros de la estación… se lo dije: _”¡Era esa! ¡Ya la pasamos!” y no supo que contestar, mientras daba marcha atrás haciendo maniobras, nos soltó una inocente excusa; _”No soy de Cienfuegos, soy habanero y no conozco las calles… Taxistas que no conocen las calles, hemos encontrado algunos, pero en Cienfuegos, las calles están numeradas 😤 …  El tema de los taxistas es bastante común en otras partes del mundo  y no sé como no se controla más , ya que suele ser la primera persona con la que tratas desde que llegas al aeropuerto y esa primera imagen del país, puede salir muy mal parada.

Las terrazas

 

Las terrazas es una casa unifamiliar donde no nos faltó de nada. Rolando se llevó una alegría al vernos, porque llegamos tarde y debió de pensar que alguien le había robado la clientela, cosa que debe de ser  bastante habitual…  dejamos nuestras cosas en la habitación, que era bastante amplia;  con  dos camas,  baño, nevera y un espacio de vestidor. Luego  nos enseñó la terraza y las zonas comunes de la casa.  Lo que más destaca de la construcción es una escalera de caracol verde de forja  que va desde el salón, donde hay un acuario y otros objetos decorativos, además de fotos familiares, hasta la terraza.  Los propietarios son muy agradables; Rolando se ofreció a hacernos la cena pero preferimos salir a callejear y  parar a cenar en cualquier lugar que apareciera… y así llegamos hasta un restaurante con vistas al mar “Brisa de mar”;  con las mesas distribuídas en varios niveles, donde se comía muy bien y en cantidad… la comida de Cuba tiene el sabor auténtico, se nota lo de que la mayoría de su agricultura es ecológica, porque todo está muy rico. Al día siguiente nos tomamos el desayuno que nos preparó Ronaldo con pastelitos de cabello de ángel incluídos y solo queda decir que los anfitriones cubanos son de lo mejor y sus desayunos son sólo comparables con los de los riads marroquíes. También conocimos a Elodia, la mujer de Ronaldo, que nos esperó para conocernos aunque tenía que madrugar.

Cienfuegos por la noche

Al día siguiente salimos a conocer Cienfuegos con más tiempo, parando en cada lugar  que encontrábamos interesante. Cienfuegos es una ciudad limpia y azul, con amplias avenidas y un parque central.  Por las noches, las calles se llenan de niños jugando al fútbol o montando en bicicleta  y  de ancianos que ven la telenovela con las puertas  de su casa abiertas, para que entre el fresco… Uno de estos ancianos;  un hombre de padre chino y madre asturiana, salió a su puerta al vernos pasar para  ofrecernos una cámara rusa… nos dijo que él había sido fotógrafo, luego nos dijo que también vendía vinos y licores, que era viticultor… era majo, pero al final no sabes que creer,   hay cubanos que tienen mucho cuento… 😉

Estatua de Benny Moré

En Cienfuegos hay internet en varias plazas centrales y como en el resto de Cuba, cuando llegas a esas plazas encuentras los bancos llenos de gente usando Skype o chateando, algun@s pasean con la tablet o el móbil, con los auriculares puestos mientras charlan con sus familiares… la gente cuenta sus cosas en voz alta  y a nadie parece molestarle la falta de privacidad… a veces incluso me hacía sentirme mal estar al lado de aquella señora que hablaba con su hijo de temas personales, de amores, de reformas en la casa… pero creo que en eso somos diferentes, porque  a ellos, no parecía  importarles en absoluto…

Un gran descubrimiento en Cienfuegos fue la Galeria de Arte Isabel, donde  Carpe Diem;  un grupo de jóvenes licenciados en Bellas Artes por la Universidad de Cienfuegos comparten espacio y exponen su obra, sobre todo intentan con optimismo y creatividad hacerse un hueco dentro del panorama actual . Me sorprendió muy gratamente ver todo el arte que florece en Cuba, cada paso que dás te encuentras con un artista y sobre todo me encanta ver el reciclaje que hacen de todo tipo de material… y es que como casi siempre;  la escasez agudiza el ingenio.

Grupo Carpe Diem

Después de pesentarse y hablarnos de su proyecto, nos mostraron encantados sus obras…  la pena es que todavía no tienen web.  Hay un poblema con este tema en  en  Cuba;  puesto que en las casas  no tienen acceso a internet  y  tienen que conectarse desde un parque y además es caro, la gente no malgasta su tiempo de internet haciéndose publicidad y prefiere dedicarlos a hablar con la familia  y  con los amigos que están viviendo fuera.

Después  de estar en la Galería, Mayca  se dió cuenta de que había perdido su cepillo de dientes… ¿Qué mejor oportunidad para entrar en una  tienda Panamericana a comprar uno…? Esas tiendas me tenían algo intrigada  porque son las únicas tiendas que hay en Cuba por todos lados y suelen tener de todo, pero sin variedad… _¿Quieres un cepillo? pues hay este y punto. Hay algunas cremas, champús, o mascarillas para el cabello de marcas extranjeras como l´oreal, pero a precios europeos, por lo que para un cubano normal, resultan auténticos artículos de lujo… A Mayca le hacía gracia que en los escaparates pusieran las cremas y los champús tratados como auténticas delicatessen…

coworking; peluqueros, zapateros, técnicos de televisión, mecánicos de bicicletas y motos... compartiendo espacio.

Y callejeando sin más, acabamos  casualmente metidas, en un auténtico coworking;  un lugar que era tan normal para ellos, como lo es para mí el mercado de mi pueblo,  pero que a nosostras nos dejó totalmente sorprendidas… Era un edificio antiguo; como un loft totalmente diáfano, donde cada uno realiza su oficio ocupando un espacio de  tres o cuatro metros… un peluquero, un técnico de reparaciones de radios y  televisiones, un mecánico de motos, un zapatero… todos los negocios en un sólo lugar.  Les hacía gracia que nos sorprendiera tanto, fueron muy amables y dejaron que les hicieramos fotografías, creo que allí llegan pocos turistas y por eso les resultaba divertido…

Peluquería en Cienfuegos

Luego, mientras esperababa por Mayca, ví una peluquería enorme, la peluquería más grande que he visto en mi vida, supongo que sería casi la única peluquería que hay en Cienfuegos… otra vez un espacio diáfano con sofás y varios peluqueros con sus sillones de peluquería (más que un coworking , sería una peluquería estatal) …  A las cubanas  les encanta maquillarse y andar arregladas,  suelen traer  uñas de gel de esas  larguísimas…así que las peluquerías deben de ser un negocio seguro.

 Esto me ha recordado que muchas  veces la gente te pregunta … _”¿Qué hace falta en Cuba? ¿Qué llevamos?” A ver…  a los niños les gustan los caramelos, como en cualquier otra parte del mundo, y en cuba son  caros, por lo que es un buen detalle llevar caramelos, en  Cienfuegos también nos encontramos con  un profesor que nos pidió bolígrafos para el cole, y laca de uñas o maquillaje para su novia… En Cuba no hay tiendas de chinos, al no haber competencia, los bolígrafos son caros, digamos que tienen su precio real… igual que las cremas , los desodorantes… etc.  Pero en cuanto a la ropa, aunque no ves tiendas en cada esquina, como aquí, la gente viste a la moda, así que te preguntas de donde demonios sale toda esa ropa… luego os contaré lo que vimos hacer en Camagüey y os quitaré de dudas… 😉

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 Y volviendo a Cienfuegos, esta ciudad tranquila  todavía nos tenía reservados algunos secretos . La ciudad está formada por dos partes bien diferenciadas;  una parte que es el centro comercial de la ciudad , y que comienza en la la estación de autobuses, cerca de donde nosotras nos hospedamos. La otra parte es la península de Punta Gorda, la zona más turística. Para llegar a la otra parte de la ciudad fuimos en coche de caballos, después de regatear un poco, creo que fue la mejor  opción… porque andando, no hubiéramos llegado tan lejos y además nuestro cochero nos fue contando un poco que era lo que podíamos ver en esa parte de la ciudad, que para él era la más bonita.

Vistas al mar, Cienfuegos

Después de llegar al Malecón de Cienfuegos y de pasar por el restaurante donde habíamos cenado la noche anterior, nos adentramos en la península de Punta Gorda;  una zona residencial y turística. Grandes avenidas con árboles, casitas unifamiliares con terrazas y jardines llenos de flores..

Nuestra primera parada fue en el Parque de Esculturas de Cienfuegos, una Galería de Arte al aire libre en la que participaron 17 artistas; se trata de  un parque postmoderno con una importante muestra de arte cubano y latinoamericano. Después el Club de Cienfuegos, una preciosa mansión colonial de color verde y a pocos metros andando, está el Palacio Azul.

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Cienfuegos me pareció una ciudad muy tranquila; limpia y azul; un buen sitio para vivir… Entre Cienfuegos y Trinidad hay una cierta rivalidad y algunos habitantes de Cienfuegos al decirles que nuestra próxima parada era Trinidad,  nos advirtieron del peligro que merodeaba por Trinidad… de los peligros y los entresijos de Trinidad, os hablaré en la próxima entrada, sigan atent@s!  😉

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