Ganga Aarti Puja en Dasaswamedh Ghat, Varanasi.

 

El día que llegamos a Varanasi  María, la directora de “Semilla para el cambio”, vino a conocernos. Había quedado con nosotras a las cuatro de la tarde, o sería a las cinco… En todo caso fue después de comer en la estupenda terraza con vistas al Ganges del Ganpati.
Iba a explicarnos un poco en que consistiría el curso de “Introducción a la cooperación”. 
Llegó puntual, llevaba puesto un kurta azul y una coleta. Mi primera impresión fue la de que era  una chica rápida  y resolutiva, también  me pareció un poco tímida porque escapa un poco con la mirada.
Nos encontramos en el patio de la fuente del Ganpati que es un sitio realmente bonito.
Patio del Ganpati Guest House

 

Primero nos presentamos y luego nos explicó en un momento en que iba a consistir el curso, nos habló de normas básicas de como acudir a las visitas a los beneficiarios de la “Semilla para el cambio”,  como el tema de la ropa;  teníamos que llevar los hombros y las piernas cubiertas.
También nos comentó que no hiciéramos mucho caso a lo que nos dijeran los chicos indios porque algunos  sólo buscan una novia extranjera para salir de India.
(Supongo que estos son los consejos que María dá a las voluntarias que vienen a pasar períodos más largos)
María es de esa gente que habla claro , sin poses ni imposturas y lejana al estilo madre Teresa de Calcuta, no cree en el Dios proveerá y siempre se muestra activa.
Antes de viajar a la India había visitado la página de la semilla y también  había visto algún video en el que salía ella, así que no me sorprendió.
Cuando terminamos de hablar nos invitó a visitar los ghats y a acudir a la celebración que hay cada anochecer en el ghat principal Dasaswamedh Ghat que se llama Ganga Aarti Puja (Una puja es una ofrenda) , en este caso hacen ofrendas florares á Brahma y Shiva. Esta celebración congrega a cientos de locales y turistas para ver un espectáculo de fuego, luces, baile tradicional y música. Un espectáculo digno de ver y que además es gratutito.
Celebración en Dasaswamedh Ghat

 

Varanasi es un ciudad orientada al Ganges; la gente acude a los ghats a bañarse,  a descansar, a mirar el río… Paseamos por los ghats y acabamos sentándonos a tomar un chai que preparaba una mujer en uno de los ghats, próximo a DasaswamedhNo hay ni que decir que me lo pensé. Las medidas de higiene no tienen nada que ver con las que nosotros conocemos. La mujer hervía el agua sobre una especie de hornillo y luego removía las hierbas con una cuchara de palo que apoyaba en cualquier lugar… Así que cuando cogí el té para beberlo sentí miedo (¡Qué obsesión! Hay que ser ridícula para tener miedo de agua hervida… )
Fue el chai más rico que he tomado en toda la India , estaba delicioso, nos invitó María. No queríamos dejar que pagara ella pero nos dijo que el chai en la India tiene un precio insignificante.
Continuamos charlando y tomando el té tranquilamente a orillas del Ganges hasta que fue la hora de la ceremonia.

 

 

Cuando llegamos, el ghat estaba lleno de gente y para verla mejor,  María nos llevó a una especie de terraza desde donde se veía todo bastante bien, pero al poco rato  la terraza se llenó de vacas y  como las vacas ocupaban bastante, tuvimos que bajar a verlo entre la gente.
La ceremonia es naranja, cálida y sonora… Cálida ya no sólo por el calor que hacía , también por el fuego y por las ropas naranjas de los protagonistas y por una música,  que lo llena todo.
 Celebración en Dasaswamedh Ghat
En la ceremonia que concentra a turistas y locales, mucha gente participa aplaudiendo al ritmo de la música. 
Allí conocí una de las niñas con mejores dotes comerciales de la India.
En la India hay niñas con un gran potencial comercial, que diría Carmen…

 

Se me acercó una niña sonriendo con una cajita de pinturas como las que se usan en la fiesta del color , fiesta de Holi,  y me pidió que le dejara mi mano… Yo no quería y le decía que no, pero ella me insistía _”Itś free no money!!” Todo sonriendo;  sonriendo ella y sonriendo yo  empezó a hacerme dibujitos como los que hacen con henna en el dorso de mi  mano y luego, con las mismas pinturas me pintó las uñas de color plateado. Yo ya no atendía a la ceremonia, sólo atendía a la niña que estaba haciendo una obra de arte en mi mano…
 Cuando terminó me dijo si quería una caja de pinturas y por supuesto le dije que sí,  sin regateos por 100 rupias . Mis  compañeras también querían , así que la niña se quedó sin material y nos dijo que la esperáramos que iba a por más. Era tan lista y tan  buena comerciante que  me dejó su bolsito para que se lo guardara y así estar segura de que la esperaríamos . 
Luego conocí a algunas niñas más como ella; unas niñas verdaderamente espabiladas, simpáticas y con mucho desparpajo…  
¡Cuánto potencial!! que diría Carmen.

 

La niña con mejores dotes comerciales 🙂

Cuándo ya estaba casi a punto de terminar la celebración llegaron Nuria  y Nani con Amit, que las había ido a recoger al aeropuerto. La verdad que el avión les había hecho perder un día en Varanasi, volví a alegrarme de haber viajado en tren con  el gurú 😉

Al terminar la ceremonia algunos hombres  que participan en la celebración caminan entre la gente con una vasija con pintura grasa de color naranja que ponen a la gente en la frente para desearle larga vida.  No me apeteció que me la pusieran …No sé por qué le dije: “No thanks”… Ahora no podré quejarme si no tengo una larga vida!  😦

 

Celebración
La ceremonia es digna de ver,  un ritual completo con música, baile, agua, fuego y ofrendas florales. 
Varanasi es  sin duda una ciudad mística!  Y naranja…
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Sarnath y la Universidad de Varanasi (BHU)

Durante la cena del Sábado en el  Brown Bread Bakery de Varanasi , hicimos planes para el Domingo…
María nos dijo que  Cristina, la coordinadora de voluntariado en Semilla para el cambio,  podía acompañarnos a hacer una visita a Sarnath y a la universidad de Varanasi BHU (Banaras Hindu University) .

Sarnath

Sarnath es una de las cuatro ciudades santas del budismo ubicada en el distrito de Benarés. Es el lugar histórico donde Buda por primera vez predicó el budismo y cuna de la primera comunidad budista.

María nos preguntó si nos molestaba que Cristina trajera a su niña porque no tenía con quien dejarla y la verdad es que nos encantó conocer a Ananda.

Salimos muy temprano porque nos dijeron que luego el tráfico en Varanasi era imposible. Vinieron a buscarnos Cristina, Ananda y Ravi. Un conductor nos estaba  esperando en la furgoneta.
Tengo que decir que Cristina me sorprendió;  antes de llegar a la India había hablado  con ella por teléfono  y no sé porqué me la imaginé diferente. ¡No sé si más española o no tan india! 😉
Cuando la ví  comprobé que estaba totalmente adaptada al medio ; tanto ella como Ananda vestían un salvar kurta o salwar kameez que es el traje típico indio de tres piezas ; una  especie de vestido por encima de la rodilla con aberturtas en los  laterales,  unos pantalones y un fulard…
El de Cristina era verde a tono con sus ojos . Ananda traía un kurta de color claro y  el fulard hacia atrás perfectamente colocado como lo traen las chicas indias y ni se le movía… Las dos con el pelo larguísimo y peinado en una trenza y con unos ojos preciosos de color verde agua.
Madre e hija parecían haberse integrado a la perfección en Varanasi.

Raví ,que es guía y amigo de Cristina, es un gran conocedor de budismo y nos saturó de información sobre religión y cultura.

Primero visitamos la Universidad de Varanasi que  tiene un campus enorme. Hay muchas cosas en India que nos recuerdan a Gran Bretaña. El campus de Varanasi por ejemplo, tiene mucho parecido con los Campus Británicos ;  avenidas amplias con árboles y grandes edicicios. Raví nos  enseñó las facultades y las residencias universitarias.
Cerca del campus hicimos una parada para dejar a Ananda que iba a jugar con una amiga  y allí la esperaban  su amiga y la madre de su amiga.

Posando y haciendo amigos 😉


Cerca de la universidad está Sarnath. Era Domingo y había muchos visitantes, alguna gente quería hacerse fotos con nosotros.

                                                        

 ¡Nunca había visto tantos templos! 
En los templos se pueden hacer muchas cosas. Lo primero es descalzarse. Luego puedes acercarte a una especie de altar y lavarte con agua de pétalos de rosa o ponerte a la cola para que el brahamán te haga un círculo con pintura de color naranja con el dedo pulgar en medio de la frente.

Es muy habitual ver a la gente , tanto hombres como mujeres con su “pottu” en la frente en cualquier lugar y a cualquier hora del día. La marca se situa justo donde  los hinduístas situan el llamado tercer ojo, ojo espiritual  o punto de luz. 
En algunos templos también se pueden pedir deseos cuando tocas la campanita al entrar. Yo misma durante este viaje he pedido cinco deseos ; tres en un templo,uno en Sarnath y otro que le pedí al Ganges. La verdad que al Ganges se lo he puesto tan  dificil que me dá miedo que se cumpla 😉

Parque de ciervos

Después de comprar unos cuencos tibetanos y unas pulseritas y demás suvenirs, nos fuimos a comer a un restaurante que nos recomendó Raví  y que estaba a las afueras. Raví no comió porque ese día estaba haciendo ayuno. Sólo se tomó  un masala chai.

Carta del restaurante

 

Comiendo con Cristina y Ravi.

Por la tarde visitamos otro templo impresionante y de vuelta ya en el autobus , Nuria le comentó a Cristina a quería comprar un sari para una amiga y le preguntó  si conocía algun sitio interesante donde poder comprar. Raví nos habló de uno que no era muy barato, pero era bueno.

Fue lo loco del día: Tres personas atendiéndonos;  primeros nos mostraron una especie de telar y como se hacían las telas y luego nos mandaron sentarnos a todas en unos banquitos y nos traían té y agua. 
 Nosotras les pedíamos kurtas sencillos de algodón y ellos nos enseñaban sedas carísimas y nos decían que nos lo confecionaban a medida y nos lo llevaban al hotel al día siguiente. 
la verdad es que en la India esto funciona de lujo ; te arreglan la ropa al momento o te la hacen a tu gusto. 
Pero esta gente no nos hacía ni caso y querían vendernos cosas que no nos interesaban… Peloteo tras peloteo para meternos en el bote y luego ponernos la tapaaa! :O

Viendo que no nos enseñaban lo  que le pedíamos y por las cosas que tenían nos pedían un dineral, se lo comentamos a Cristina que nos dijo que nos fuéramos y punto, y así hicimos. Nos levantamos y  y dijimos adios. Hasta Nuria que ya se había decidido por un sari , se lo dejó allí y nos fuimos tan contentas con las botellitas de agua.

¡No sé como salimos vivas de allí! 😉

Habríamos comprado algo,  pero en este caso ¡la avaricia rompió el saco! 🙂

Al día siguiente empezaba el curso sobre cooperación y las visitas a los beneficiarios de la “Semilla para el cambio”

¡Varanasi tenía toda la pinta de dar mucho de sí! 🙂

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Semilla para el Cambio, Varanasi, India

 

Sede de Semilla para el cambio en Varanasi.

 

Semilla para el Cambio es una especie de  sueño hecho realidad.
Un proyecto que empezó dedicándose a la escolarización de los niños menos favorecidos de Varanasi y que ha terminado convirtiéndose en  un proyecto multidisciplinar en el que además de encargarse de la formación de estos niños a los que además se proporciona una alimentación y un apoyo  extraescolar, se ha dedicado también a dar un apoyo sanitario tanto a los niños como a sus familias.
El proyecto iniciado por la coruñesa María Bodelón hace sólo cuatro años, ha continuado trabajando para mejorar las vidas de los niños y sus comunidades.
Así surgió Marina Silk, el primer proyecto de desarrollo económico (Pañuelos de seda pintados a mano que luego se distribuyen por la red)  y que ha supuesto un trabajo digno para las mujeres de los slums o barrios chabolistas que antes trabajaban como recogedoras de basura.
Además la Ong no se pone límites y  cada día  se propone nuevos retos que ayuden a empoderar a  este grupo de personas desfavorecidas de Varanasi.
Actualmente Semilla para el Cambio está empezando con un nuevo  proyecto de alfabetización de adultos para dotar sobre todo a estas mujeres de las competencias básicas, como leer y escribir en Hindi y también han iniciado un proyecto en el que la  empresa SMV Wheels proporcionará a cada uno de los hombres que participan en el proyecto un  rickshaw (Un tipo de bicicleta para transportar pasajeros y carga) junto con la licencia y el seguro, con un coste para el conductor de 300 rupias a la semana –algo más de 3,60 euros- que terminará al cabo de un año haciéndose con el  rickshaw en propiedad y en el que Semilla para el Cambio servirá de aval.
Se trata de dotar a estos conductores de un medio de vida y una garantía de futuro para ellos y sus familias,  ya que un 90% de estos conductores no son propietarios de los vehículos.

 

Curso de cooperación
Dil nos sube el café al curso 🙂

 

 

Después de nuestra primera mañana de curso , un poco accidentado porque  los cortes eléctricos son bastante frecuentes en la India… 
Nos fuimos a comer a la sede que Semilla para el cambio tiene en el centro de Varanasi.
Por callejuelas llenas de gente, de tiendas y vacas llegamos a la sede de la ONG. 
Es un edicificio típico y aunque la fachada dá a una calle principal, a la ong se accede por una callejuela estrecha y  se entra por una puertecita como las de las casas de los gnomos 😉
La casa está formada por una especie de sótano donde se ubica la oficina y donde las cuatro voluntarias que están en este momento en Varanasi estaban trabajando cuando llegamos. Por  unas escaleras estrechas llegas a un primer piso con enormes ventanales y muchísima luz. Está todo pintado de verde y decorado con bonitos murales en las paredes es aquí donde están las  aulas  en las que  se prepara a los  niños del proyecto “Asha” (que en Hindi significa esperanza) antes de empezar el colegio.
Soma, la coordinadora, estaba leyéndoles un libro a un grupo de niños, todos sentados en el suelo alrededor de una mesa bajita , al tiempo que le hacía preguntas;  algunos contestaban, otros dormitaban sobre la mesa. En la primera planta también están  las habitaciones para  los voluntarios y el baño. Un piso más arriba está la cocina construída en una terraza cuadrada desde la que se ve la ciudad y las terrazas de otros edificios que en otro tiempo debieron de ser muy bonitas pero la falta de mantenimiento ha hecho mella en ellas.
Vistas desde la terraza
La cocina
En la cocina estaban  Patul , la simpática cocinera de la ong y otra chica preparando la comida, las saludamos y bajamos a conocer a las voluntarias que subieron a comer con nosotras.
En este momento hay cuatro voluntarias trabajando en los proyectos en Varanasi. Alba una Jienense que es periodista y que se está encargando de los medios, Ana que es médico y ha venido para ayudar en el proyecto sanitario, Zulma que es una profesional de la educación y trabaja con los profesores para ayudar a  programar y a hacer evaluaciones .
la última en incorporarse ha sido Carmen, que llegó un poco antes de nuestra llegada a Varanasi. Carmen es una mujer jubilada con muchas ganas de ayudar que se emocionó al contarnos lo importante que ha sido para ella tomar esta decisión, ilusionada y con su libro de conta plus,  ha llegado a Varanasi para poner en orden la contabilidad de la Ong.
Carmen, Estrella, Ángela, Bárbara, Rocío, Patul de pie, Virtu, Nani, Maribel, Carmen, Ananda y Soma.
Mientras nos presentábamos  llegó Cristina que había ido a buscar a Ananda al cole.  Todas nos recibieron  con los brazos abiertos e hicieron muy agradable nuestra primera comida de contacto en la ONG.
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Cristina y Ángela almorzando en el local de la ONG
Por la tarde empezarían las visitas a los beneficiarios de la Semilla para el cambio que ha supuesto una de las cosas más interesantes de la experiencia.
Conocer a la gente local, a los coordinadores de los proyectos que son todos locales, a los niños…
Estaba entusiasmada! 🙂

Visita a los Beneficiarios de Semilla para el Cambio

Visitar los proyectos que lleva a cabo Semilla para el Cambio en Varanasi  ha sido un placer, además de suponer una maravillosa experiencia.
Durante cuatro días nos adentramos en la realidad de la gente de Varanasi que recibe ayuda de la ONG.

Llegando a Sigra 🙂


MARINA SILK fue le primer proyecto que visitamos.

Mano de una de nuestras maestras
Modelo Soma Pink

Cuando llegamos, Vivek el coordinador del proyecto, nos explicó como había surgido y en que consistía  el trabajo que realizaban. 
 
Las mujeres estaban pintando pañuelos de seda  que estaban extendidos muy tensos sobre una especie de telares de madera y estuvimos mirando como lo hacían, no es fácil… Además hacía muchísimo calor y no se pueden poner los ventiladores porque la pintura se corre.
La chicas son muy agradables, fue una pena que ni nosotras habláramos Hindi ni ellas Inglés o Español pero la verdad que hicimos un buen uso de la comunicación gestual.

 

Nuria pintando
Un descansito para hacer una foto
El otro equipo 😉

Después de observar como lo hacían, nos invitaron a pintar nuestro propio pañuelo divididas en dos grupos y allí  fue cuando salió de nosotras toda la creatividad que llevábamos dentro y algún que otro pique  😉
Ellas nos ayudaban pasándonos los colores y ayudándonos  a corregir errores.

Pintando y sudando

Trabajar en equipo no es fácil ; lo primero fue ponerse de acuerdo para el diseño del pañuelo… Yo propuse decidir un tema o un diseño antes de empezar y Ángela me llamó mandona!! 😦  Ya dije que no es nada  fácil esto de trabajar en equipo… jajajaja al final  nos dividimos el pañuelo y cada una hizo su parcela en plan minisfundista total pero habría que decir que aún así, no nos quedó nada mal 😉

Al día siguiente sorteamos los pañuelos y las ganadoras fueron Carmen y Angela 🙂

¡Qué bonitos quedaron!

A las trabajadoras de Marina Silk se las ve contentas y  los pañuelos son muy bonitos ; nada tiene que ver este trabajo con el que hacían como recogedoras de basura, su vida y la de sus familias sin duda ha mejorado.
VISITA AL PROYECTO EDUCATIVO DE SIGRA.
 

Clase en Sigra

Visitar el proyecto educativo era una de las cosas que más me interesaban de toda la experiencia, sobre todo porque la educación me apasiona y también  para poder contrastarlo con mi propia experiencia como enseñante. Ya habíamos visto como enseñaban en el colegio de Vatsalya y me había llamado mucho la atención el método repetitivo, aprender cantando, que era algo así como el que usabamos nosotros a principios de los ochenta para aprendernos los ríos, las provincias… Recitando a modo de canción en voz alta. la Semilla  está tratando de abolir este método.
También me había llamado la atención el uso de tablas para sumar y restar y sobre todo lo que más me había impresionado es que en Sigra a pesar de estar bastante masificadas las aulas, los niños estaban tranquilos y silenciosos y se levantaban a saludarnos al entrar en el aula.

Estuvimos en varias clases , luego asistimos a la comida y también al aseo posterior a la comida.  Auque se trate de un  proyecto es educativo, aquí no se deja nada de lado;  desde la nutrición hasta la higiene .

 

Lavándose los dientes despuñes del almuerzo
Con los niños en Sigra

Ese día además de María estaban Cristina y Virat que es otro coordinador y después de unas cuantas explicaciones, hicimos actividades lúdicas con los niños . Me llamó  especialmente la atención lo creativos que eran al dibujar, lo bien que se adaptan a todo y lo acostumbrados que están a recibir visitas.

VISITA AL PROYECTO SANITARIO.

Cuando llegamos el  Dr Yogesh ya tenía la consulta montada. Delante del colegio en Sigra, hay una especie de porche  donde el doctor  coloca su mesa,  una caja con medicamentos y unas cuantas sillas donde se sientan las pacientes. Todas eran mujeres con niños y algún bebé.

Las pacientes y Nuria

El proyecto sanitario empezó para consultar a los niños y a sus familias  pero con el tiempo también se ha ido ampliando. Ahora también hay unas coordinadoras , mujeres de los slums que visitan a sus vecinas y tratan de orientarlas, sobre todo cuando están embarazadas para que se hagan las revisiones médicas oportunas y para que acudan al hospital en el momento del parto , pues las condiciones de higiene de un slum no son las más apropiadas para dar a luz.

Conocimos a este grupo de mujeres que contestaron amablemente nuestras preguntas por medio de un traductor , porque sólo hablaban Hindi. Se las veía orgullosas de su trabajo ,  la autoestima aumenta considerablemente cuando uno se siente útil.

Virtu con un bebé que venía al médico

El Dr Yogesh nos saludó, se presentó y nos contó un poco en que consistía su visita semanal a los beneficiarios de la Semilla para el Cambio. No sé si ha sido casualidad pero en la India me he encontrado con un montón de gente  muy didáctica que trata de explicarte todo hasta que te queda claro. ¡Me gusta!

LA VISITA AL SLUM

*Algún día tendré fotos de esta visita, cuando me las manden, porque por respeto a la gente del slum sólo una persona llevó la cámara en esta ocasión.

Si los viajes en tren me aterrorizaban , ya os podéis imaginar lo que suponía ir al Slum… Ahora me dá la risa al pensarlo.
Pero cuando te dicen que vas a ir a un slum, te imaginas cualquier barrio chabolista de España y lo elevas al cuadrado como mínimo y claro, el pánico se apodera de tí!! :S

Sobre todo cuando te imaginas que vas a ser atacada por cuarenta mosquitos portadores de malaria y dengue y que si sales viva de allí,  tendrás que gastarte todo el bote  líquido desinfectante de manos en limpiarte de los pies a la cabeza.

Así que esa mañana después de embadurnarme toda de repelente de insectos, metí en la mochila un sobre más de repelente tropical por si las moscas, nunca mejor dicho 😉
Me puse zapatillas, nada de sandalias… por si había ratas o cristales rotos y cometí el injustificable error de ponerme una camiseta con escote en pico. Una camiseta que os juro que aquí sería de lo más decente, entre otras cosas porque en mi maleta sólo iba ropa decente;  me había tomado al pie de la letra los consejos de la ONG y ni una camiseta de tirantes!!  Pero no sé si era por el sujetador, que ahora todos son un poco push up o cual fue el motivo… pero María me dijo que era mejor que me pusiera un pañuelo para entrar al slum :O

Por supuesto en mi mochila siempre iba un pañuelo, no había problema, pero me sentí un poco…como decirlo, un poco ¿ “provocativa”? :S

Como podéis imaginaros;  el slum es un solar lleno de basura por todos lados con montañas de botellas de plástico y bolsas y cabritas de pintas atadas a un palo y niños que juegan entre la basura…
Las viviendas son como grandes tiendas de campaña tapadas con toldos o plásticos y con todo sorprendentemente recogido y ordenado dentro, al menos en la que entramos.  Además había una olla hirviendo al fuego  que le daba totalmente aspecto de hogar.
La mujer,  que trabaja en marina Silk, nos enseñó orgullosa su casa y luego nos mostró la de su cuñada y caminábamos por el slum detrás de ella entre gente que nos miraba y niños que nos seguían. Un ambiente acogedor y nada desagradable, como ya dije en otro post; es lo que tienen los indios 😉 Entre aquellos  montones de basura, las mujeres lucían su sari como si fueran modelos y los bebés se veían sanos y gorditos. Además no me picó ni un sólo insecto.
Nos despedimos de la gente en la puerta  de entrada mientras escuchábamos las ideas que daba Maribel, nuestra arquitecta, de lo bien que estaría que limpiaran aquella entrada y que juntaran la basura en un lugar más alejado de las viviendas en lugar de tenerla por todos lados, sobre todo por cuestión de higiene pero también por estética.

VISITA A LOS DOBHIS  WALLAHS , LOS LAVANDEROS DEL GANGES.
 

Barrio donde viven los lavanderos

Visitamos a los lavanderos del Ganges el día antes de abandonar Varanasi, era nuestra última visita.

Nos acompañaron Soma y María. Muchos de los niños de proyecto educativo proceden del barrio de los lavanderos y María nos contó como habían sido sus comienzos,  visitando a los lavanderos en sus casas y proponiéndoles escolarizar a sus hijos con el fín de mejorar su futuro.

Una niña nos mira desde la ventana
Maribel con las familia de lavanderos

En el barrio no recibieron muy bien, yo no sé si también será casualidad pero me pareció que en la India hay un gran sentido de la hospitalidad. 
Nos enseñaron la casa y nos contaron que desde siempre habían lavado ropa,  que era una profesión que se transmitía de generación en generación.

Ver a los lavanderos lavando la ropa en el Ganges es un acto habitual, sobre todo por las mañanas, mezclados con la gente que acude al Ganges a bañarse o a purificarse, hay cientos de lavanderos más hombres que mujeres,  que lavan la ropa a conciencia, frotando con piedras o con cepillos y dejandola impecable. 

En el barrio de los lavanderos los vecinos  salieron a vernos, esto también es algo habitual aquí, la gente se acerca y te mira o pregunta  y los niños también se acercaron a nosotros y allí nos hicimos fotos con todos. 

Ese día también tuve el gusto de conocer a “My best friend” en India 🙂 

My best friends in India :))

Una de esas niñas de la India que con una sonrisa ya te ha conquistado y que luego te tiende la mano y te dice en un perfecto inglés “Nice to meet you”  te presenta a su mejor amiga y te pide que te saques una foto con ellas. Le dije que se la enviaría y cuando llegué a casa la imprimí y se la mandé. 

Yo soy de las que siempre cumple y más aún con mis amigos 😀

*OS LO DIJE; que en cuanto tuviera las fotos de nuestra visita al Slum las subiría y hoy, un año y medio después LAS TENGO!! 😀 Así que sin más demoras, las cuelgo, pero sin cambiar en nada el post, como un añadido y de regalo de noche de reyes!!  Espero que os gusten, sin duda son una buena muestra de lo que es un slum. Ahora viéndolas ni yo recordaba que hubiera tanta suciedad, os puedo asegurar que me sentí bien allí y que tampoco olía mal! 😉 Gracias a Estrella por estas magníficas fotos y gracias a vosotr@s, como siempre por seguirme 🙂

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Ganga, el río Ganges

Ganga es la forma en Hindi por la que todo el mundo en Varanasi conoce al río Ganges.

Ganga, Varanasi.
El Ganges es mucho más que un río… Es el encuentro entre la vida y la muerte y es un centro vital en Varanasi ya que toda la vida en esta ciudad  gira en torno al río.
Las fiestas, las ceremonias, el trabajo como el de los lavanderos, los vendedores de velas, de collares y hasta de CDs… Todo el mundo se acerca al río y la ciudad parece observar durante todo el día desde sus ghats al río, no hay ninguna celebración que se le escape y es que el Ganges es digno de ver y de admirar.
Bañándose a primera hora en el Ganges
A la orilla del Ganges se encuentran los crematorios con montañas de madera apiladas que usan para quemar a los muertos cuyas cenizas luego arrojarán al río.
 
 Excepto los bebés, las mujeres que mueren embarazadas o los que mueren víctimas de una picadura de serpiente… Todos pasan por la incineración antes de acabar en el Ganges.
egún la tradición hindú los bebés, las mujeres embarazadas, los leprosos o los fallecidos por picadura de serpiente deben ser arrojados directamente al río sin previa incineración. – See more at: http://www.elzocoloco.es/ganges-el-rio-de-la-vida-y-la-muerte/#sthash.SZ7apF7w.dpuf
según la tradición hindú los bebés, las mujeres embarazadas, los leprosos o los fallecidos por picadura de serpiente deben ser arrojados directamente al río sin previa incineración. – See more at: http://www.elzocoloco.es/ganges-el-rio-de-la-vida-y-la-muerte/#sthash.SZ7apF7w.dpuf
según la tradición hindú los bebés, las mujeres embarazadas, los leprosos o los fallecidos por picadura de serpiente deben ser arrojados directamente al río sin previa incineración. – See more at: http://www.elzocoloco.es/ganges-el-rio-de-la-vida-y-la-muerte/#sthash.SZ7apF7w.dpuf
según la tradición hindú los bebés, las mujeres embarazadas, los leprosos o los fallecidos por picadura de serpiente deben ser arrojados directamente al río sin previa incineración. – See more at: http://www.elzocoloco.es/ganges-el-rio-de-la-vida-y-la-muerte/#sthash.SZ7apF7w.dpuf
egún la tradición hindú los bebés, las mujeres embarazadas, los leprosos o los fallecidos por picadura de serpiente deben ser arrojados directamente al río sin previa incineración. – See more at: http://www.elzocoloco.es/ganges-el-rio-de-la-vida-y-la-muerte/#sthash.SZ7apF7w.dpuf
según la tradición hindú los bebés, las mujeres embarazadas, los leprosos o los fallecidos por picadura de serpiente deben ser arrojados directamente al río sin previa incineración. – See more at: http://www.elzocoloco.es/ganges-el-rio-de-la-vida-y-la-muerte/#sthash.SZ7apF7w.dpuf
Crematorio de Varanasi desde el río
Cualquiera que vaya Varanasi no puede perderse un amanecer en barca viendo como empieza el día en la ciudad , como la gente baja a purificarse bañándose en el   río y como comienzan las ceremonias del crematorio …
Nuestro barquero
Durante los seis días que permanecimos en Varanasi, desayunamos y cenamos mirando al Ganges; unas veces desde la terraza del Ganpati, otras desde el Alka o desde los Gahts,  y dos veces fuimos en barco por el río, que son de esas experiencias que nadie que tenga la ocasión de ir a Varanasi debería de perderse.
la primera fue la mañana del Martes, un día que luego daría mucho de sí…
La noche anterior habíamos quedado con Amit que vendría a buscarnos al Gampati a las cinco de la mañana  y con él fuimos al ghat más cercano donde habíamos quedado con un barquero que nos llevaría a ver amanecer en el Ganges, haciendo un recorrido en barco por  los ghats.
La experiencia estuvo llena de improvisaciones y sorpresas como durante casi  todo el viaje por India.
 Al poco rato de salir, nos quedamos sin gasolina y después de un tiempo parados en medio del río, otro barquero nos pasó una botella de las de cocacola llena de  gasolina para poder continuar nuestro viaje, pero al final parecía no ser de la gasolina y tuvimos que  hacer un trasbordo mientras amanecía.
Los inconvenientes no nos impidieron disfrutar de nuestro viaje. No perdíamos el tiempo;  hacíamos  fotos, Nuria compró collares de regalo para todas a un barquero que se acercó con su barquita a vender. Luego otros barcos “tipo tienda” se acercaban y nos ofrecían videos de la celebración nocturna  o velas con flores de las que se arrojan al río para pedir un deseos.
Estrenando el collar que me regaló Nuria
Compré una vela y la eché al Ganges, pero un poco incosncientemente; sin aprovechar bien el  deseo que puede pedirse,  cuando volvimos era ya la hora de desayunar y luego nos esperaba una emocionante tarde visitando el proyecto educativo de Sigra…
El primer deseo que pedí al Ganges
La noche en el Ganges… El miércoles después de volver de nuestra visita al Slum, habíamos pedido cita para darnos una masaje ayurvédico (que aprovecho para recomendarlo, es de lo mejorcito para relajarse)  y además ibamos a conocer la zona de Asi donde viven Maria y Anna cuando estan en Varanasi, yo tb tenía mucho interés en comprar cosmética ayurvédica porque a mí las cremas me encantan… Soy de esas que  siempre  se echa de todo.
 El asunto es que vino a buscarnos Ranjan,  teníamos cita para las cinco pero el tráfico en Varanasi es increíble  a esa hora y tardó mucho en llegar, así que nos propuso que para evitar el trafico sería mejor ir en barco.  Aunque me encanta ir en tuc tuc  y en ricksahaw me pareció una excelente idea la de ir en barco… Porque también me encanta ir en barco! 😀
Casi siempre que voy a visitar a mi hermana a Vigo me voy a Cangas a dar una vuelta y todo por ir en barco!  Hasta ahí llega mi gusto por la navegación 😉
Tardamos bastante en encontrar un barquero, pero también hay que decir que con Ranjan allí yo ya me despreocupaba y a disfrutar del momento. Mientras esperábamos por el barco a punto estuvimos de ser arrolladas por una manada de búfalos que bajaban corriendo por las escaleras del Ghat para bañarse en el Ganges entre la gente que les  ayudaba a  lavarse frotándolos hasta dejarlos impecables y relucientes. 
Búfalos bañándose en el Ganges

Cuando llegó nuestro barco a buscarnos, un búfalo y el chico que lo bañaba tuvieron que salir del agua para  que el barco pudiera aproximarse a la orilla…Pero nadie se molesta, no se enfadan , te dá ganas de gritarles “Danyavaadd!! ” Pero hasta creo que les resultaría extraño, porque para ellos es un gesto normal. Todos compartimos el río y hasta yo acabé compartiendo el sentimiento de que el Ganges es mucho más que un río,  hasta puede que  de verdad sea sagrado…
Ghats de Varanasi

Mientras navegábamos a Asi Ghat, casi ni hablamos , es cierto que la India requiere concentración, cada imagen que pasa es una foto, todo es sorprendente y espectacular…Así que sólo comtemplábamos el paisaje disfrutando del recorrido en barco o hacíamos fotos, de vez en cuando se oía: “¡Miraa!” o “¿Qué será eso? “ 

 Embarcadas 🙂
Edificios imponentes con las fachadas descoloridas y medio destartaladas  que en su época debieron de ser preciosos… gente que se sienta a contemplar el atardecer en el río, niños que juegan, gurús que meditan, otros que miran desde la ventana o chicos que se bañan tirándose al río desde los ghats con arriesgados saltos…
Los ghats de Varanasi
Chicos nadando en el Ganges
Los ghats al atardecer
Viendo pasar el tiempo en los Ghats
Edificios  mirando al Ganges
Cuando llegamos al Asi Ghat, Anna nos  estaba esperando para llevarnos al lugar donde nos iban a hacer el masaje.
Como sólo había tres masajistas, dejamos allí a las tres chicas del primer turno y nos fuimos a dar una vuelta con Anna, yo le pedí que nos llevara a alguna tienda donde pudiéramos comprar cosmética ayurvédica y ese fue mi ¡¡gran descubrimiento!! Que por cierto no es cosmética, en los envases lo pone bien clarito : THIS IS NOT A COSMETIC PRODUCT. IT HAS THERAPEUTIC PROPERTIES.
Fuimos con Ana a comprar cremas, pasta de dientes, té orgánico… ¡Qué maravilla las tiendas Himalaya y Biotique! Me compré un montón de cosas a precios de risa y lo mejor de todo es que después de haberlas probado, puedo decir que mi experiencia ha sido buenísima y que  estoy deseando volver a la India para traerme la maleta llena.
Cuando nos dimos cuenta, ya era la hora de nuestro masaje y allá nos fuimos.
Virtu pidió que se lo diera el chico y a Bárbara  y a mí  dos chicas vestidas con saris idénticos … Fue sorprendete porque compartimos habitación.
Nada más entrar te dicen qe te quites todo, todo y todoo y te dan como una especie de taparrabos que te ayudan a ponerte porque sino fuera así, no habría manera de ponerlo :S
El masaje es una maravilla; desde los dedos de los pies  hasta la cabeza; las manos, las orejas…¡todo! es un auténtico relax. 
Salimos de allí como nuevas y riéndonos , la experiencia, como casi todo en la India, había sido bastante impredecible y de lo más agradable.
Cuando salimos nos esperaba Ranjan que nos iba a acompañar a un restaurante italiano que hay sobre  el Ganges en Asi Ghat.
En esa zona de Varanasi las calles son más amplias, no hay tanto tráfico y la zona parece más tranquila. Mientras caminábamos con Ranjan la gente nos saludaba en italiano o en español y Ranjan nos dijo sonriendo “Parecéis extranjeras” la verdad es que es casi inevitable parecer extranjera.
 
Cuando llegamos al restaurante,  Anna y las otras chicas nos estaban esperando, así que pedimos  la cena  y de postre una tarta riquísima de manzana.
Cuando terminamos la cena bajamos al ghat para coger el barco y regresar al Ganpati. ¡Dios, qué viaje más bonitooooo!
Empezó accidental como casi siempre jajaja Pesábamos mucho y la barca no podía girar, normal que pesáramos tanto después de lo que habíamos cenado! 😉
Pero nos bajamos unas cuantas y al girar el barco volvimos a subir y partimos sin más problemas hacia Dasaswamedh Ghat.
Anna nos  había dado una bolsita con velas y flores para pedir deseos al Ganges y esa vez sí que lo pedí a conciencia y tuve buena cuenta de que mi vela no se apagara. Era una noche preciosa, el barco se paró en medio del río  y allí nos pusimos a encender las velas y  luego con mucho cuidado a lanzarlas al río sin que se apagaran…
Nuestras velas y nuestros deseos 🙂

La mía se fue alejando despacio pero encendida… la miré alejarse y me encantó… Menudo deseo le había pedido,  supuse que para el Ganges no había imposibles, así que había que ponérselo dificil.

Nuria mira a su vela alejándose

Cuando el barco volvió a arrancar y mientras volvíamos tuve la sensación de que aquel era un momento especial y que quizás nunca más volviera a Varanasi, quizás nunca volviera a estar en el Ganges… Así que supe que era un momento único y traté de retenerlo sin perder nada de él casi como había hecho durante todo el viaje,  atenta a todo sin siquiera tiempo para escribir las memorias en la preciosa libreta verde que había comprado en Annothi, Vatsalya y que llegó  a casa en blanco pero no podía perder ni un sólo segundo escribiendo, no podía desconcentrarme y perderme algo…
 El Ganges o mejor dicho Ganga;  es sin duda inmenso y tiene mucho de sobrenatural, puede que me pareciera algo asqueroso al principio  y que quizás no me atreviera a bañarme allí porque no estamos preparados y somos demasiado vulnerables a todo pero al mirarlo  despertó en mí sensaciones que nunca había sentido en ningún otro río, ni en el Miño!!
Algo tiene  ese río que lo hace único y porque no, SAGRADO.

El día que llovió “perros y gatos”

Existe en español la expresión llover a cántaros  pero no sé porqué esta vez no me parece apropiada para expresar la cantidad de agua con la que convivimos  aquel día.  Será porque los ingleses tiene más experiencia con la lluvia,  que su expresión “It’s raining cats and dogs”  es mucho más contundente y ese día sólo faltó que del cielo cayeran elefantes.
La vida sigue en Varanasi
Era Martes, nuestro cuarto día en Varanasi,el mismo día que nos habíamos levantado a las cinco de la mañana para ver amanecer en el Ganges.
Durante todo el día había hecho mucho calor, no recuerdo ni un sólo día en la India en el que no hiciera muchísimo calor… Nos pasábamos el día sudando e incluso después de ducharte notabas como de nuevo estabas empapada. Era algo así como vivir en un sauna y sin parar de beber, botellas y botellas de agua “pani”
Aquel día durante nuestra visita en Sigra el cielo se cubrió por completo y empezó a caer una lluvia fina de esa que en Galicia llamamos orballo, justo cuando salíamos del colegio y nos disponíamos a montar en tuc tuc que nos llevaría al centro… Al poco rato empezó a llover con fuerza de modo casi torrencial y las calles empezaron a inundarse, de repente estábamos metidos en medio de una especie de estanque donde se podía ver de todo…
Calle en Varanasi
Al salir de clase 😉
Rickshaw
El color del agua en las calles de Varanasi
Gente que continuaba en bicicleta o en moto , otros que se arremangaban los pantalones y continuaban  el camino empujando su bicicleta, otros que sufrían pequeños accidentes, rickshaws que continuaban como si nada pasara… Entre estos últimos estábamos  nosotros,  que contra viento y marea seguíamos nuestro camino en tuc tuc con el mejor de los conductores de Varanasi y mira que ahí hay competencia…

Ciclistas que no se rinden 🙂
Nunca ví gente con más reflejos que los conductores de Varanasi que reaccionan a la mínima, acostumbrados a conducir un tuctuc en una ciudad caótica donde cada uno va por donde encuentra sitio.
Entre los bocinazos y nuestros gritos cada vez que salpicaba el agua, continuaba nuestro viaje por sitios por donde las ruedas del tuctuc quedaban totalmente cubiertas por el agua de color chocolate. Me acordé de lo que me había dicho el médico del centro de prevención del CHOU de Ourense. “Ni se te ocurra bañarte en un río, ni en un lago, ni siquiera pases con chanclas por un charco por hacer la gracia… hay muchos animalillos que se esconden en esos charcos y aprovechan para meterse por  debajo de la piel y agarrarse a tus pies… ¡Dioss! ¡Mejor no pensar!
Acostumbrados al agua 🙂
De repente en una rotonda, nuestro conductor que pensó que libraba (hasta yo pensé que libraríamos) pero de repente otro tuc tuc  se metió en medio y tuvimos un accidente 😦
Los conductores de los dos tuctuc se pusieron a discutir en Hindi y nosotras calladitas… Pero la cosa empezó a ponerse fea y hubo un momento de tensión cuando el otro conductor le quitó las llaves de nuestro tuc tuc  y no nos dejaba seguir.
Entonces le comenté a Estrella y a Maribel, si no sería  mejor que le ayudásemos a pagar los daños; que era un faro roto y poco más y  proseguir nuestro viaje… Pero Maribel,  mucho más lista que yo dijo : “No, no digas nada, no es cosa nuestra, eso lo arreglan entre ellos”. Y así fue, no sé como pero el asunto se solucionó y  proseguimos nuestro viaje entre escolares que salían del colegio con el uniforme remangado, familias enteras que viajaban en rickshaw y hombres que aprovechaban para enjabonarse en medio de la calle y realizar un aclarado público 🙂 Los indios son muy limpios, pasan el día bañándose.

Hombre enjabonándose en plena calle 😀
En cada esquina había una foto, lo más impresionante era que nadie se enfadaba incluso sonreían al vernos hacer fotos y caminaban como si no pasara nada…
Sin apenas inmutarse…
La preguntamos al conductor si aquello era normal y nos dijo que en tiempo de monzones era todavía peor y que algunos días no podían ni salir con el tuc tuc…

Poco a poco la cosa parece ir mejorando
Cuando ya estábamos llegando , se nos acercó una moto y una cara sonriente miró para adentro del tuc tuc. Era Amit, que venía a rescatarnos 😉
Otro de mis temores era donde bajaríamos del tuc tuc… ¡No tenía miedo a ahogarme! 😉 Pero sólo pensar en la mierda toda que llevaría el agua, me hacía temblar… Felizmente los tuc tuc nos dejaron en una zona casi seca y desde allí con Amit fuimos a la tienda de Ranjan a comprar algunas cosillas.
La tienda de Ranjan a decir verdad no sé ni donde queda… Por las estrechísimas calles de Varanasi y con Amit al frente, conseguimos llegar a la tienda que como casi todos los edificios de Varanasi tienen una puerta de entrada pequeña por donde casi tienes que agacharte para pasar… En la tienda había tres o cuatro hombres que cosían a maquina sin parar (En la India coser a máquina es cosa de hombres, como aquí el soberano! 😉 Y allí empezamos a mirar todo lo que tenía; kurtas, telas, colchas, pendientes…
Me compré un kurta de color fucsia de tela como de rayón y con flores bordadas en negro. Le pregunté si podía probármelo y me dijeron que pasara a un probador con una cortina. Me gustó, pero los kurtas en India traen las mangas ya hechas y cosidas con una puntada por dentro, así puedes decidir ponérselas o que se quede sin mangas , les pedí que me las pusieran y luego también les pedí que me hicieran dos aberturas a los lados … ¡Esto de tener costureros es una maravillaa! Lo customizaron  a mi gusto y lo compré por 250 rupias sin necesidad de regateos.
Nuria se compró una colcha para regalar, que en realidad luego descubrimos que era una funda de  edredón preciosa y además reversible y también le encargó dos vestidos para el día siguiente ; uno para su niña y  el otro para la hija de una amiga.

Bárbara mirando telas y kurtas 🙂

La confección en India es una maravilla porque tú escoges la tela (Hay telas preciosísimas)  y en las tiendas, te hacen lo que quieras con ella y  con una rapidez que nunca antes había visto. 

Cuando salimos de la tienda ya  estaba casi todo seco, todo aquella agua habría llegado ya al Ganges… 
Después de la tempestad, siempre llega la calma 🙂

Humans of India ·:)

El título de este post surge por una página de facebook que encontré hace unos días que se llama así “Humans of India” https://www.facebook.com/HumansOfIndia?fref=ts y en donde he visto las fotos  más bonitas de gente de la India … Luego descubrí  que también  había Humanos de Roma, Humanos de Nueva York… ¡Nada que ver! La página Humans of India es excelente , además creo que en ningún sitio del mundo hay humanos tan humanos como los humanos de India 🙂
Vendedores de Globos
Niños en carro por las calles de Agra
A veces no resulta fácil  encontrar la esencia de las cosas  con tantos adornos, tanto maquillaje, tanta palabrería y  tanto “ruído” que no hacen más que entorpecer la comunicación.
Familia viajando en moto
La gente en la India, sobre todo las mujeres y las niñas,  se visten con ropas vistosas y joyas, se pintan y se perfuman, pero más allá de ese colorido que hace que todo a nuestro alrededor parezca un cuadro, es como si fueran desnudos, porque son transparentes y su sonrisa  es  abierta, clara y natural… No se capta falsedad , en la  India la gente es auténtica y creo que es por eso, que la India engancha, por la calidad humana.
Humanos de Jaipur

Durante nuestra estancia en India conocimos a mucha gente,  exceptuando a Ankit y a Amit quizás con  el resto no tuvimos tanto trato pero siempre se capta lo esencial

Mujeres transportando hierba en Agra, muy cerca del Taj Mahal.
Mujer a las afueras de Jaipur
 La mujer india
Jaimala,  Geeta, Soma, las mujeres de los slums que trabajan en  Marina Silk… Todas son diferentes pero si algo tienen en común es la fuerza, el carácter. La mujer india tiene caracter. A veces pueden parecer tímidas pero hay claras marcas de su fuerte caracter en cada gesto. También son elegantes, pero eso creo que ya salta a la vista, no hay más verlas un día cualquiera con su sari o su salvar kurta para ir a trabajar o a dar un paseo. Siempre van guapísimas.
Mujeres indias vestidas con ropa tradicional salvar Kurta y Sari
 En cuanto a los niños indios nunca he visto niños tan guapos, tan felices y sonrientes y sobre todo,  nunca he visto niñas tan listas y simpáticas como las niñas indias.
Niños del proyecto educativo SEMILLA PARA EL CAMBIO Sigra, Varanasi
Una de las niñas del proyecto educativo  se lava los dientes después del almuerzo
Los niños indios son niños de verdad; sin mobiles, sin tecnología y sin tontería. los niños que he conocido en La India  viven como niños;  juegan ,  comen sin protestar, lavan su plato,  meditan en silencio y estudian cantando la lección… Son niños con ojos grandes y negros  de sonrisa fácil y abierta. Niños que respetan a los mayores y que siempre tienen una sonrisa para ofrecer.
Ziya lavando sus plato y su vaso en Vatsalya, Jaipur.
 Entre las niñas recuerdo especialmente a Prashana del centro Vatsalya. Prashana es una niña que ha tenido un pasado dificil pero que gracias a la ayuda de todos ha conseguido salir adelante. Ziya que es una de las  niñitas más pequeñas del orfanato y la última en terminar el desayuno . Es la niña  a la que todos llevan en brazos y ayudan, la verdad es que Ziya es un amor.
Muchas veces pienso en ella, cuando voy por la calle y veo niños saliendo del cole y a sus padres esperándolos y pienso si Ziya sería más feliz aquí, si por ejemplo alguien la adoptara… Y al final saco extrañas conclusiones que nunca me llevan a la definitiva.
Ziya tiene sus necesidades básicas satisfechas; tiene comida, atención médica cuando la necesita, va al cole y tiene una gran familia formada por niños y mayores que la quieren y la cuidan, además Ziya tiene perros, vacas y vive en un lugar precioso con árboles y jazmines.  Si Ziya fuera adoptada tendría papá y mamá pero creo que echaría en falta todo lo que ahora tiene, si Ziya fuera adoptada haría feliz a una persona o a una pareja adoptante pero quizás ella no  saliera muy beneficiada porque no he encontrado aquí niños tan felices como en India.
 Sobre todo durante nuestra estancia en Varanasi conocimos a muchas niñas de las  que venden cosas por  las calles  y que me encantaría ver en el colegio;  son niñas que valen muchísimo. Recuerdo especialmente a la niña que me pinto las manos y a su hermana, y a otra niña que nos encontramos al día siguiente y volvió  a ofrecerme las pinturas y le dije que no las quería porque ya las tenía y ella me dijo que me las regalaba “Money is not important”. Conecté tanto con ella que me dejó sin palabras, no sabía que decirle… Darle dinero no está bien porque favorece  la explotación infantil pero tampoco me sentí bien al no comprarle nada…No sabía que hacer.
Entre las niñas también me quedó un gran recuerdo de la hija de uno de los lavanderos del Ganges; una niña lista y cariñosa que me pidió que les hiciera una foto a ella y a su mejor amiga y luego otra de nosotras tres juntas porque ella iba a ser mi mejor amiga en India.
Mis mejores amigas en India 🙂
Lo hombres de la India.
Últimamente se oyen noticias horribles de violaciones y abusos sexuales contra la mujer en India y está claro que hay un problema. He leído algo sobre el tema; la gran cantidad de feminicidios ha propiciado que para muchos varones no  resulte fácil encontrar pareja y fuera del matrimonio es dificil tener relaciones sexuales . Entre la desproporción entre hombres y mujeres y la visible represión sexual que bien podría considerarse puritanismo, digamos que tener relaciones sexuales en India sin estar casado resulta complicado y si ser mujer nunca ha sido fácil en casi ningún lugar del mundo, en la India la cosa se complica todavía un poco  más.
Vendedor de marionetas en Jaipur
Conductor de tuctuc en Delhi
Vendedor de libros en un semáforo, Delhi, India (Entre los libros las 50 sombras de Grey)

Antes de ir a India mucha gente me recordaba lo que se lee a diario en los periódicos pero que por suerte yo no he visto en la calle… Cuando hablas con los chicos en las tiendas  sólo te encuentras con personas agradables, respetuosas y naturales, siempre con una sonrisa y un trato cortés. He regateado y me he reído con ellos , la verdad que me han parecido magníficos vendedores además de divertidos y de compras nunca me lo había pasado mejor.

Como dato que me ha chocado bastante diré que no nos  hemos encontrado con vendedoras, suelen ser hombres los que llevan las tiendas. Tampoco en los hoteles suele verse mujeres trabajando, al menos de cara al público. Los limpiadores de las zonas comunes así como los recepcionistas y los camareros suelen ser hombres. Sólo en uno de los restaurantes de Jaipur vimos a dos mujeres trabajando;  una en la recepción del restaurante y la otra en el comedor , las dos ataviadas con un bonito sari rojo.
Trabajadora en un restaurante de Jaipur

Los conductores , tanto los de furgoneta como los de tuc tuc y los de ricksaw ,se han mostrado en todo momento sonrientes y educados.

El mejor conductor de tuc tuc  de Varanasi con Ángela
Con los que más he hablado en este viaje lógicamente ha sido con Ankit y con Amit y me han parecido personas muy abiertas, me he sentido como si estuviera hablando con un amigo de toda la vida… Se puede hablar con ellos de cualquier cosa y son naturales, sin poses que es algo que  ya no se ve mucho y se echa en falta. 
He hablado con ellos de casi todo y noto que he aprendido muchísimo;  de sus costumbres,  de sus cosas, de la India y hasta unas pocas palabras en Hindi. Siempre que he preguntado me han contestado con muchísima amabilidad y no podría estarles más agradecida. 
Nos pidieron que les sacáramos una foto cuando subían la autobús, un niño los mira desde dentro.
También me ha  parecido simpático  que algunos chicos  se pararan a mirarnos o se pusieran a nuestro lado para vernos mejor, que nos hicieran fotos, que nos llamaran por la calle como “Mi amigo de Varanasi” o que un vendedor llamara a su abuelo al móbil para preguntarle si  aceptaba mi regateo antes de cerrar el trato, también me hizo gracia que otro decidiera venderme unos pendientes por un precio al redondeo  porque no tenía cambio para darme la vuelta … Me ha encantado el trato que he  recibido porque me he sentido como en casa, porque esa forma de hablar tan inocente acompañada por una sonrisa  me han hecho sentirme más humana que nunca.
Y es que si  algo sobra en India, es Humanidad.

 

 

Sunder girls, modestia a parte ;)

 Una vez leí que NINGUNA PERSONA APARECE EN NUESTRAS VIDAS POR AZAR, LLEGAN PORQUE TIENEN QUE LLEGAR, SIEMPRE HAY UNA RAZÓN.

 

Hotel en Pushkar

 

Admito que me encanta ese momento  en el que llegas  sóla a dónde sea y tienes que tratar de integrarte en un grupo porque me gusta conocer gente nueva que aporte otros puntos de vista  a mi vida.
Con el tiempo  todos nos vamos acomodando y nuestras amistades , nuestra familia, los compañeros de trabajo forman  nuestro único universo. A veces sientimos esa necesidad de abrirnos a nuevas experiencias y dejar que otra gente entre en nuestras vidas para traer algo de aire fresco.  Convivir con gente diferente siempre ayuda a crecer como persona. 
En este viaje, desde el primer momento funcionamos como un equipo y cada una de mis compañeras ha dejado huella en mí, ahora cada una de ellas ya forma parte de mi vida y de mis memorias.

 

Museo Ghandi, Delhi
Ángela y Bárbara fueron las primeras personas que conocí, durante casi un mes antes de nuestra partida chateábamos casi a diario por facebook y ya nos íbamos conociendo .Hablábamos sobre las vacunas, sobre como iba el tema del visado, la ropa que íbamos a llevar…Buscamos billete para Barcelona juntas y reservamos hostal allí. Las tres somos gallegas y este es un  punto en común que se nota , no es mejor ni peor pero crea un vínculo.
Nos conocimos en el aeropuerto el día que iniciamos nuestra aventura y esa noche en Barcelona entre autobuses, confusiones y la éxotica pensión donde pernoctamos fue sin duda el mejor inicio.

 

A Ángela la recuerdo  en el aeropuerto de Peinador, el día que nos conocimos. Fue ella la que me reconoció, estaba con su madre, su hermana, su cuñado y su perrito que puesto sobre las dos patas traseras  se quedó mirándonos  mientras entrábamos en la sala de embarque. Ángela es enérgica, tiene una sonrisa abierta y te dice todo como lo siente, a veces  por su naturalidad puede parecer un poco brusca pero enseguida descubres  que no hay ni pizca de maldad en ella. Es una estupenda compañera y se pasó gran parte del viaje obsesionada con inmortalizar cada momento, siempre cámara en mano. Gracias a esa maravillosa obsesión  tenemos fotos de casi todo!!
Sarnath, Varanasi
Bárbara ha sido mi compañera de habitación  y también  mi compañera de masaje ayurbédico . Ha compartido conmigo muchas aventuras divertidas como ir a la oficina de correos de Varanasi a mandar unas postales (lo cual supone toda una aventura) o conocer al amigo de Olga. El hecho de compartir habitación durante casi todo el viaje ha hecho que habláramos mucho y nos conociéramos mejor. Bárbara es la perfecta compañera de habitación, es una persona tranquila y pacífica nada ruidosa ni estridente. Aunque se pase horas en el cuarto de  baño 😉  A Bárbara no le gusta que le metan prisa ni que la estresen  y casi siempre caminaba unos pasitos por detrás  cuando andábamos entre el tumulto. Le gusta el rollo viajero y  tiene un espíritu muy solidario.  Como anécdota diré que  un  día Bárbara se estaba quejando, ni me acuerdo de qué y le dije: _”Deja de quejarte” En cuanto terminé de pronunciar la frase ya me estaba arrepintiendo pero Bárbara se rió y me dijo  que a veces sus amigos también le  decían  que dejara de quejarse y dejó de quejarse. Me sorprendió y me encantó. ¡Qué forma más inteligente de reaccionar!

 

Horas en furgoneta. Pushkar – Jaipur.

 

Carmen y yo nos pasamos horas de furgoneta hablando. Desde nuestra primera charla supe que era alguien especial con una vida interesante y sobre todo con mucho control . Carmen habla con seguridad, como la gente que se conoce bien a sí misma (Como las personas que conozco que han hecho psicoterapia) y sabe perfectamente que hacer en cada momento, quizás fruto de la experiencia acumulada.
 Hablamos  de nuestras vidas, de nuestras familias, de trabajo… de todo en general!
Además Carmen siempre  está atenta y me ha pillado en todos mis despistes y eso me ha hecho gracia… Yo creo que ya el primer día me hizo la ficha cuando le pregunté de qué conocía a Amit… Yo ni siquiera me había enterado de que Amit era nuestro guía.
Ha sido una lider durante todo el viaje y ha hecho el mejor trabajo como tesorera,  Bárcenas tendría que aprender de ella. Se ha encargado del fondo común, de las propinas y absolutamente de todas esas cosas que nadie quiere hacer 😉
Tiene alma de líder , es organizadora y conoce bien como tratar a la gente, además de experiencia, le sobra paciencia. Carmen ha sido un gran apoyo para todo el grupo, un auténtico pilar.
La última noche en Varanasi
Virtudes era la moderna del grupo; ha hecho meditación durante el viaje, no se puso las vacunas ni se embadurnaba cada día de repelente de mosquitos como el resto, se tomaba cada día sus remedios homeopáticos y siempre los recomendaba. Por momentos la he admirado mucho, sobre todo haciendo las noches de tren cuando no se sentía muy bien de salud y aún así ha podido con todo.
Virtu se ha adaptado a todas las situaciones y aunque ha tenido momentos no tan buenos,  ha disfrutado como la que más.
De Nani tengo que decir que fue la que más me sorprendió y además muy gratamente. Desde que nos conocimos en el aeropuerto de Barcelona Nani no dejó de hablar por teléfono y eso no me dió muy buena impresión 😛  Pero día a día cuanto más la conocía, más simpática y divertida me parecía. Es una mujer sensible y cariñosa, un encanto de tía. Nos hemos reído con ella haciendo de azafata de autobús, bailando y cantando el nani nanii… La verdad que es a pesar de los problemillas de salud que ha tenido, ha disfrutado como una enana y gracias a ella hemos celebrado un cumple en India con tarta, video y hasta bailoteo.  Creo que este cumple en Agra no lo olvidará jamás 😉

 

Nuria es amiga de Nani así que eran las únicas que venían juntas, pero que se han relacionado igual de bien con todo el mundo. Nuria es divertida alegre y una gran organizadora de eventos, también es una gran compradora, me ví superada por ella!  Muy solidaria y con una relación muy especial con todos los niños. Llegó a India con una maleta llena de difraces y regalos para los niños de Vatsalya. La recuerdo con sus trencitas y una sonrisa, tenía razón Virtudes cuando decía que Nuria parece una niña.

 

Descansando en el aeropuerto de Delhi antes de salir para España

 

Maribel, ya el primer día en Delhi, ne pareció  una mujer con las ideas claras. Ese día queríamos  ir al templo de lotus y  hablo por mí, que estaba super interesada en visitar el templo de Lotus, que me parece un edificio precioso,  pero yo me hubiera rendido y me hubiera marchado nada más ver aquella cola… Gracias a Maribel y a su perseverencia aguantamos la cola al sol oyendo a  los  mosquitos zumbar  y viendo como en la India todo el mundo se nos colaba… Como ya dije antes lo de  la “fila india” es un mito!  Maribel nos sorprendería luego con el 1,2,3 bailando salsa… Bailamos salsa con los niños en el centro de meditación, que bonita experiencia!!
Estrella o Teresa y hasta creo que alguna vez fue Mayte, porque con Estrella ha habido un problema de identidad y cada uno le llamaba de  distinta manera!! ;D  Es una mujer muy adaptable, ha dado su opinión cuando ha hecho falta y la he encontrado una mujer cabal y una persona muy correcta….. Es alegre, divertida y  nunca la he visto quejarse!  Cámara en mano estoy segura de que ha hecho un gran reportaje . Sólo le encuentro un pequeño fallo y es que sigue sin pasarnos las fotos!! jajajaja ¡La quiero igual!! Y estoy deseando verla más que a ninguna otra y no sólo por las fotos!! 😉

Y yo que he sido la loca, la que ha perdido las lentillas el primer día en Delhi y me he puesto insoportable, perdón por tener que aguantar mi locura!! Cuando pierdo algo me vuelvo insoportable!! Ni os imagináis la vergüenza que sentí cuando las encontré en el bolsillo del pantalón 😦
Soy también la  que se ha confundido de chanclas y encima luego no las reconocía como suyas!  La que se ha secado con la toalla de otra por equivocación, la que ha dormido en sabanas usadas por sabe dios quien, la que ha pisado caca de vaca… Pero tengo que decir que he vivido la experiencia a tope, que lo he disfrutado muchísimo y que nada habría sido igual, ni siquiera parecido, sin mis sunder compañeras de viaje.

Aeropuerto de Varanasi

Tengo que agradecerle a todas  que la India haya sido una gran experiencia porque desde el primer día nos hemos sentido un equipo y siempre que hemos necesitado algo;  una tirita, una compresa, una toallita o desinfectante para una herida, siempre  ha  aparecido alguna para compartir contigo . No hemos tenido ni un sólo problema, seguramente a ello también ha contribuído la duración del viaje, el tiempo justo para disfrutar conociendo a la gente  sin llegar a tener problemas porque obviamente en la convivencia los problemas acaban surgiendo.

Me queda el mejor recuerdo de la India junto a vosotras mis queridas sunder girls y la sensación de haber disfrutado de una experiencia irrepetible.

¡Ojalá algún día  volvamos a encontrarnos!  

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