Slow boat por el Mekong: Huay Xay- Luang Prabang ⛴️

Algunos podrían pensar que el slow boat es aburrido y quizás para ellos lo sea;  porque siempre hay gente que va con demasiada prisa por la vida… pero  ni siquiera  esos han de preocuparse, porque también existen los fast boat o speed boat, aunque no parezcan ser muy recomendables…  Dicen que más de uno se ha quedado colgado de la rama de un árbol hasta que han ido a rescatarlo! Y eso siempre, en el mejor de los casos! 😅

Slow boat Mekong

El slow boat no deja de ser un ejemplo de slow life en un ecosistema muy especial 😉 El barco es un espacio amplio, totalmente recubierto de madera;  con mesas y asientos tapizados y bastante cómodos, que se desplaza sin agitación por el  medio del río. Lo primero que se hace al entrar es descalzarse y luego  la gente  se sienta a disfrutar de su tiempo y del viaje: se echan una siesta,  toman un café, juegan , charlan… No he visto ni a un solo niño armando jaleo ni llorando y la población de Laos es muy joven;  hay niños por todos lados!  Pero ni siquiera los  niños parecen aburrirse… juegan, curiosean, se pasean por el barco o duermen.

Navegar en uno de estos barcos por el Mekong es una buena forma de inmersión total en la cultura laosiana;  de   ver como vive la gente,  de conocer sus costumbres y de disfrutar  de un ambiente agradable y de unas vistas increíbles.

Mekong river

Ese día nos levantamos temprano para ir al embarcadero. Había leído tanto sobre la importancia de madrugar para escoger un buen barco… y la verdad es que no hubo posibilidad de elección. 🙄 Nos habían aconsejado no comprar el billete en ninguna agencia, lo ideal era cogerlo directamente en el embarcadero y eso era justo lo que íbamos a hacer. Nos dividimos en grupos; unos irían a comprar bocadillos y agua para el viaje, alguien se quedaría cuidando las mochilas y otros iríamos  a comprar los billetes… (Como no llevábamos los pasaportes de todos, no pudimos comprar los billetes  y tuvimos que volver a por ellos)

Regresamos con todos los pasaportes, pero viendo que éramos muchos y  con la dificultad añadida  de tener que leer y escribir en nuestro alfabeto;   nos entregaron una libreta en donde debíamos de apuntar el nombre de cada pasajero y  su número de pasaporte. Cuando tuve aquella libreta en mis manos;  no pude evitar cotillear quienes eran los otros viajeros con los que íbamos a compartir el viaje y ví que justo antes de nosotros se habían apuntado un grupo de  españoles… Pagamos los pasajes y bajamos al bar más cercano al embarcadero para desayunar. Entonces ví a un chico con aspecto de español y le pregunté :_”Eres español?” _”Guillermo?”  Lo sorprendente, por no decir flipante!! Es que acerté con el nombre y Guillermo se quedó con cara de póker😅 … Para colmo, él también era gallego como yo y más concretamente de Melide (Por algo hay una canción que dice: “Hai un galego na lúa”;  somos una plaga!!😂 ) y además lucía unos calcetines de esos de dedos con sandalias , un tipo elegante! 😉

Acabábamos de encontrarnos con una pandilla viajera formada por cuatro chicos y dos chicas que hacían un itinerario similar al nuestro;  de hecho ellos habían hecho el trekking de Luang Namtha y las secuelas eran más que evidentes; por un lado Cris venía cojeando y Guillermo lleno de heridas como si acabara de salir de una jaula de leones… pero todos estaban felices de haber culminado su azaña con éxito y en sus ojos aún traían el brillo de una gran aventura! A partir de este momento, nuestros encuentros con el grupo Alma Mochilera  serían asiduos y nuestro viaje adquiriría un puntillo competitivo al estilo Pekin Express,  siempre salvando las distancias 😉

Slow boat por el Mekong

Por suerte  embarcamos pronto, porque enseguida empezó a llover y veíamos como la gente tenía que pasar por el  barro de la orilla con cuidado de no caerse para subir al barco, ahora entiendo lo de tener que quitarse los zapatos al entrar…

slow boat Mekong

Subiendo al barco con cuidado, para no caer en el barro. Foto robada al equipo de Alma Mochilera 🤫 🤭

Aprovechamos nuestro viaje para hablar y conocernos un poco mejor… A Estefanía le expliqué un poco la ruta del viaje, porque ella apenas la había mirado y luego en aquella especie de mueble bar al fondo del barco donde una mujer preparaba cafés del tipo “tres en uno” y vendía refrescos, entablamos conversación con el grupo de Alma Mochilera Era un grupo que parecía mucho más “todoterreno” que el nuestro: Una  coordinadora con look alternativo, tres chicos amantes de la fotografía, uno de ellos  buscador de sus raíces y creador de su árbol geneológico…  Otro chico  que hacía caligrafía!! No sé  vosotros, pero  yo esto lo encontré  hasta exótico! Y no será porque a mí no me haga falta, lo de hacer caligrafía… que hago una letra que no la entiendo ni yo! 😉

Lo mejor es  que luego he descubierto que  también es artista ebanista, o vaya usted a saber como le llaman a los que fabrican plumas! 😅  El asunto es que  fabrica unas preciosas plumas estilográficas. Y luego estaba  Cris, una auténtica superviviente que no desentonaba nada en aquel equipo, pero que ya tenía ganas de disfrutar de una tarde de chicas! 😁

La verdad  es que era un grupo bastante original… O solo me lo parecería a mí? 🤨 😅  Me recomendaron hablar con Humberto, uno de los fotógrafos , porque la noche anterior había descubierto que  estaba viajando sin el cargador de la cámara ni la batería de repuesto, y andaba paseando mi problema por el barco a ver si alguien me daba una solución ( Soy una pesada sin remedio) …y es que siempre me pasa algo con la cámara!!

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Comimos nuestros bocadillos “a nuestra hora”, como diría  Estefanía,  y el día continuó sin más objetivo que el de dejarnos llevar por el Mekong. Ya por la tarde, llegamos a nuestro primer destino Pak Beng y vimos como al bajar del barco, se arremolinaban alrededor de nosotros, más de una decena de personas para ofrecernos alojamiento;  nos enseñaron la foto de un hotel especialmente bueno ( la foto era buena😆 ) y la oferta era imbatible; nos  ofrecían además,  llevarnos en tuk tuk  y traernos al día siguiente de vuelta al embarcadero, para continuar nuestro viaje. Todo estaba incluído en el precio. No se habló más y el tuk tuk salió del embarcadero cargado de gente;  Pues sería por eso… porque éramos muchos y también porque  era temporada baja,  que   en nuestras habitaciones  fallaba el mantenimiento; en los cuartos de baño no había agua … El hombre que nos había traído hasta aquí, dominaba el Marketing a la perfección ; era un gran vendedor, muy convincente! Pero los bienes tangibles eran los que fallaban. Él quería buscarnos soluciones; nos dijo que  fuéramos a cenar y que mientras arreglarían los baños de nuestras habitaciones …También trató de cambiarnos a otras habitaciones que debían de estar sin usar  desde la anterior noche de Halloween;porque estaban completamente “decoradas” con telarañas! 🕸️  Y ya la última solución que nos daba, era que si no conseguían arreglar lo del agua, nos dejaban dos habitaciones más para que fuéramos allí a ducharnos y además nos hacía descuento en la cena.

En realidad a mí estas cosas no me agobian demasiado cuando estoy de viaje, primero porque trato de ubicarme y de ser consciente de en donde estoy y luego porque tengo total confianza en las habilidades de la gente; y más en estos países, donde la gente suele ser  muy polivalente  y he visto como arreglan cualquier cosa  sin inmutarse… la verdad que yo no lo veía tan mal! Y nos fuimos a cenar… Decir que el sitio tiene una situación  inmejorable y una terraza de madera  con vistas al Mekong que es una auténtica maravilla… Un sitio con muchísimo potencial pero que necesita una pequeña inversión para reformas  😆 💰

Cenamos en la terraza, que era lo mejor de todo el lugar,  y luego atraídos por la música, fuimos a  descubrir la noche de Pak Beng, o más bien  el único sitio que estaba muy cerca de nuestro hotel; de hecho se podía ir saltando por los andamios de una obra que estaba en medio … Fuimos Jorge y yo con uno de los chicos que trabajaba en el restaurante, pero viendo que no había luz tuvimos  que desistir,  qué necesidad había!!  😂 El chico aprovechó para enseñarnos unos cachorritos que eran hijos de una perra con algo de mala leche;  “malvada y mordedora” que andaba por el restaurante y que según me dijo, resultara también ser muy mala madre para aquellas criaturas y las había dejado abandonadas. 🙄

El asunto es que acabé saliendo por la carretera y  después de intentar ir a buscar fruta para el desayuno con una de mis compañeras, sin éxito!! Volvimos a encontrarnos con los chicos de Alma mochilera que todavía estaban con sus mochilas buscando un alojamiento…

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Bajando por unas escaleras empinadas y siguiendo la música, llegué al Happy Bar  donde me recibieron con un chupito totalmente free de una extraña pócima mágica que resultó ser casi mortal! ☠️ La noche transcurrió sin grandes logros pero con mucha diversión! 😄 Sobre todo porque jugamos la partida de billar más rara que he jugado nunca!  No  sabía ni  con que equipo jugaba, ni a que bola había que darle 🤔… y al final, después de una partida casi interminable, creo que ganamos todos, porque todos celebramos nuestro  triunfo! 🤣

Aquella fue una buena noche para la caja del Happy Bar; estábamos nosotros,  Tony y la sosa cáustica… que es como Susana había apodado a aquella pareja de blanquecinos que a saber de donde eran y que viajaban con nosotros en el slow boat…y además estaban un grupo de compañeros de Tony y la sosa. Tony tenía las piernas tan blancas, que te  deslumbraba al pasar! 😮 Un poco más tarde llegaron algunos de los chicos de Alma mochilera buscando algo para cenar, pero a aquellas horas la cosa estaba dificil…

Happy Bar Pak Beng

Nos fuimos a dormir y al día siguiente desayunamos en la terraza, viendo como los elefantes se bañaban al otro lado del río… Pedimos que nos hicieran unos bocadillos para llevar y no valió la pena perder ni un segundo tratando de decidir si los queríamos de atún, tortilla o queso…porque aquellos bocadillos resultaron ser de “pan con pan… comida de tontos!!” 😮 Había que buscar el compango con microscopio!…Pero eso lo descubriríamos luego!  😂

dig

Nuestro segundo día en barco se parecería mucho al primero, aunque nos habían cambiado de barco y muchos viajeros locales se habían quedado ya en sus aldeas… Nuevos viajeros locales habían subido  al barco y los viajeros foráneos éramos los mismos que los del  día anterior; el misterioso hombre francés, Toni y la sosa cáustica, un grupo de francesas… los chicos de alma mochilera…y poco más!

El viaje continuaba. El barco iba lleno de paquetes y de gente que hace compras para llevar a su aldea en las orillas del Mekong… Hasta flores de difuntos había!!  Niños y personas mayores descansando, tumbados… y nuestros paseos hasta el fondo del barco donde una mujer preparaba cafés. Justo al  pasar el mini bar, están los dos aseos unisex,  a los que hay que entrar con unas chanclas que están colocadas al lado de la puerta y al fondo, una especie de terracita de la que se habían apoderado las almas mochileras en el primer barco…😉

Alguna vez el barco hace una parada;  se acerca a la costa donde hay gente pescando o esperando a  algún pasajero que baja con su mercancia… El paisaje de las riberas es muy bonito y de vez en cuando rompe la tranquilidad el paso de un fast boat que pasa como una bala, o como  una liebre, mientras nosotros seguimos viajando de un modo  mucho más coherente y acorde con el medio,  en nuestro caracol de madera … 😉🐌

Mekong

Y así, después de otras seis horas de viaje,  llegamos a Luang Prabang …  Bajamos del barco y nos recibieron unos hombres vestidos de verde… Si es que no hay como organizarse!! Eran los tukteros de Luang Prabang, que pusieron una oficina para vender billetes y luego nos iban distribuyendo según la dirección de nuestro hotel. La verdad que aunque ya no sea posible el regateo,  es una maravilla que hayan conseguido asociarse y evitar competencias desleales.

Nos montamos en nuestro tuk tuk y nos dirijimos al  Croissant d’ordor que era el nombre de nuestro alojamiento en Luang Prabang y que está en una céntrica calle de la ciudad que más me gustó de Laos; una ciudad a la que sé que volveré…y quién sabe si para quedarme a vivir una temporadita! 😊

LuangPrabang

 No os vayáis muy lejos , o por lo menos no os vayáis sin mí! 😆  Porque en la próxima publicación os llevaré de viaje hasta Luang Prabang y os hablaré de todas las posibilidades que nos ofrece esa bonita ciudad asiática con aires afrancesados…  No sin antes advertiros del peligro  de caer rendidos a sus encantos!  😉

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